Leyes y precaución personal, claves en la privacidad

El presidente de la Asociación Internacional de Profesionales de Privacidad, Trevor Hughes, señaló que la privacidad no se inventó con el Internet, por lo que las nuevas tecnologías obligan a generar...

El presidente de la Asociación Internacional de Profesionales de Privacidad, Trevor Hughes, señaló que la privacidad no se inventó con el Internet, por lo que las nuevas tecnologías obligan a generar nueva legislación para protegerla y a los ciudadanos a cuidarse.

El especialista ofreció la conferencia titulada “La Educación Digital Como Herramienta para Educar y Generar Cultura en la Protección de Datos Personales y Privacidad”, en el marco de los festejos del Día Internacional de la Protección de Datos Personales.

Ahí, señaló que históricamente la protección de la privacidad no se refiere solo al ámbito de la seguridad física de las personas, sino cada vez más a los intercambios personales y ahora, con la nueva tecnología, a sus datos personales.

Además, indicó que desde siempre las nuevas tecnologías retan el entendimiento sobre la privacidad y como resultado, es preciso emprender cada vez nuevas legislaciones, con diferentes estándares y un novedoso modo de educar.

Recordó la teoría panóptica de las prisiones a principios del siglo XIX, cuyo principio es que los presos se portarían mejor si sabían que eran observados.

Por el contrario, hoy en día, cuando probablemente nuestros datos personales están siendo manipulados y utilizados, es precispo preguntarse si estamos tomando decisiones autónomas y realmente somos libres o bien estamos siendo controlados en alguna forma.

Sostuvo que el tema de la privacidad ha sido una preocupación mundial desde el siglo XIX, pero actualmente herramientas como Facebook y otras redes sociales crecen con una rapidez inusitada e incluyen datos personales de todos los participantes.

Además, todos los que tengan un teléfono inteligente han compartido sus datos con el fabricante que, a su vez, maneja una cantidad de datos increíblemente compleja, porque además tiene un sistema operativo que fabrica alguien más.

El teléfono promedio tiene instaladas 30 aplicaciones y todas utilizan sus datos de cierta forma, añadió el presidente de la asociación (IAPP, por sus siglas en inglés).

La tecnología se mueve más rápido que las leyes que la controlan y por ello existen riesgos para la privacidad, si bien también existen riesgos para quienes violan esa privacidad.

En ese sentido, recalcó que se requieren decisiones inteligentes en relación con la privacidad, pero también que los ciudadanos comprendan que la privacidad no depende solo de la ley, sino sobre todo de los hábitos individuales.