Realidad y ficción se dieron cita sobre escenarios teatrales en 2016

A través de breves temporadas en diversos recintos escénicos de la Ciudad de México, durante 2016 compañías teatrales ofrecieron sus propuestas emergentes de la realidad o la ficción, de la autoría...

A través de breves temporadas en diversos recintos escénicos de la Ciudad de México, durante 2016 compañías teatrales ofrecieron sus propuestas emergentes de la realidad o la ficción, de la autoría de dramaturgos contemporáneos o clásicos.

Recintos del Centro Cultural del Bosque como la Sala Xavier Villaurrutia, Teatro Orientación y Teatro Julio Castillo, así como del Centro Cultural Helénico, que cuenta con La Gruta y Teatro Helénico y La Capilla, entre otros, abrieron sus puertas a propuestas escénicas que el público disfrutó en el año que finaliza.

Historias que abordaron episodios de violencia en la vida diaria o de parejas en cuya convivencia se vio reflejado el espectador, lo mismo que tramas clásicas, que forman parte de la historia de la literatura universal, fueron llevadas a la oferta cultural que se ofreció en la Ciudad de México.

Una de las propuestas que estuvo en la cartelera teatral este año es “Karamazov, todo está permitido”, obra dirigida por Hugo Abraham Wirth, adaptada por Ylia O. Popesku y María Inés Pintado, a partir de la última novela del escritor ruso Fiódor Dostoievski.

La obra versa sobre dos hermanas que intentan alejarse de todo lo que podría significar su autodestrucción, al buscar cortar de raíz la semilla de su naturaleza maldita que, irremediablemente, parece germinar y apoderarse de sus voluntades.

“Pasión”, escrita por Peter Nichols y dirigida por David Olguín, es la historia del matrimonio integrado por “James” y “Leonor”, quienes tras estar felizmente casados durante tres décadas tendrán que sortear una dura prueba: superar la infidelidad de él.

La aparente normalidad que vive el matrimonio se ve perturbada por el arribo de “Kate”, una joven y seductora fotógrafa con la que “James” accede a tener un encuentro secreto.

Otra obra que fue programada este año fue “Fuck Lear”, basada en “King Lear”, de William Shakespeare, montaje que formó parte del 400 aniversario luctuoso del dramaturgo inglés. La dramaturgia y dirección estuvo a cargo de Miguel del Castillo.

La obra teatral parte de un cuestionamiento nodal: ¿qué pasaría si “Cordelia” hubiese fingido su muerte en brazos de su padre? Este suceso ha quedado atrás y ahora ella está confinada en un lugar desconocido, desprovista de cualquier contacto con el exterior.

Desde este lugar dará a conocer su versión de las cosas, develará recuerdos, pensamientos y conjeturas sobre las relaciones que urdió a lo largo de su vida.

Bajo la dirección de Marisol Cal y Mayor, la compañía Altagracia presentó la puesta en escena “Bar Nostalgia”, un retrato íntimo e imaginario de un universo donde cada cuerpo es un paraíso perdido. Una reflexión sobre la belleza femenina desde la vivencia y la mirada de una mujer.

La obra involucra a todos los sentidos, lo que permitió al público cuestionarse sobre la realidad mediante la magia, ilusión, poesía y danza. Desde una ficción interna que convence que no existe una sola realidad, la pieza cuestiona temas como la concepción de la belleza y lo macabro.

Otra de las propuestas escénicas que formó parte de la oferta teatral en la Ciudad de México fue “Dios. O no ser”, escrita por David Gaitán y dirigida por Martín Acosta contó con las actuaciones de Domingo Cruz, Carolina Rocha, Diana Sedano y el propio dramaturgo.

La historia aborda la trama de que alguien que, atrapado en una especie de limbo, huye del mandato divino de un dios cruel y retrógrado mientras busca esconderse en el interior de una ballena, como sucede con Jonás en “La Biblia”.

Uno de los estrenos de mayor éxito en el año fue “3 días en mayo”, dirigida por Lorena Maza, que lleva al espectador detrás de las puertas de Downing Street, a las reuniones del gabinete de la Gran Bretaña durante los días más cruciales de la Segunda Guerra Mundial.

Miles de soldados ingleses y sus aliados combaten disminuidos y cercados en el borde oeste de Francia al ejército alemán, en una guerra que en muy poco tiempo dejó millones de muertos debido al furioso intento nazi por conquistar Europa.

“De tripas, corazón”, obra ganadora del Premio Nacional de Dramaturgia Joven “Gerardo Mancebo del Castillo” 2015, de Anaid Varela, bajo la dirección de Mariana Hartasánchez, cumplió temporada en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.

La pieza se caracteriza por su sentido del humor mordaz, donde a través de metáforas se cuestiona el letargo y apatía de una sociedad que enfrenta una creciente violencia, miles de muertos, impunidad y crimen organizado.

Otro estreno del año fue “Abismo”, de la alemana María Milisavljevic, bajo la dirección de Ana Graham, que trata sobre el sentimiento que deja la desaparición de una persona y la acción que toman familia y amigos ante la inoperancia de las autoridades.

La obra “Translúcid@”, escrita y dirigida por Elena Guiochins, hizo el año que finaliza homenaje a la memoria de la psicóloga y activista transexual Agnes Torres Hernández, desaparecida en extrañas circunstancias.

La propuesta también es una reflexión sobre la transexualidad, para indicar que el cambio de sexo no implica un cambio en la naturaleza esencial del individuo sino en la percepción de los otros, y las consecuencias que este hecho implica.

Bajo la dirección de Gervais Gaudreault, se presentó el espectáculo de clown “Delirium Pollum”, de Andrea Christiansen, en el cual algo tan cotidiano como las labores domésticas pueden convertirse en una experiencia sorprendente.

La puesta en escena se desarrolla en el interior de una casa, donde una mujer realiza pequeñas tareas de un modo inusual. Todos los utensilios que empleó dan pie a imaginar realidades en las que ella se transforma en alguien diferente y trasciende el espacio doméstico y lleva al público a otro universo.

Por su parte, la Compañía Nacional de Teatro (CNT), entonces dirigida por Luis de Tavira, quien este año fue sustituido por Enrique Singer, ofreció “Proyecto Leñero. Sacrificio, homenaje a Vicente Leñero”, que integró las obras “Los albañiles”, “Pueblo rechazado” y “El juicio”.

El propósito de ese proyecto fue homenajear al dramaturgo, guionista, novelista y periodista mexicano Vicente Leñero, así como la invitación a la lectura de su dramaturgia.

La CNT escenificó también “Una mentira”, de Ximena Escalante, inspirada en la obra “Una historia verdadera”, de Jennifer Clement. Se trata de una obra poética por la temperatura de las almas de los personajes, las situaciones que viven y lo que callan.

Otra propuesta escénica fue “El diccionario”, de Manuel Calzada Pérez, bajo la dirección de Enrique Singer, que aborda la vida de María Moliner, autora del “Diccionario de uso del español” y quien puso en marcha durante un plan para levantar bibliotecas en todo el país, lo mismo que un programa de lectura y de difusión del arte.

En escenarios de la capital del país se presentaron propuestas como “El misterio del circo donde nadie oyó nada”, dirigida por Alberto Lomnitz; “Antes”, de Jimena Eme Vázquez, bajo la dirección de Martha Rodríguez Mega; “Los analfabetas”, conducida por Paulina García, y “La ciénega de las garzas”, escrita por Camila Villegas y llevada a escena por Alberto Lomnitz, entre otras.

Como parte de la vida teatral en 2016, por sus aportaciones al arte escénico mexicano el escenógrafo Alejandro Luna y el dramaturgo José Ramón Enríquez recibieron la Medalla Bellas Artes, en ceremonias realizadas en el Palacio de Bellas Artes.