Buscan designación de edificios rusos como patrimonio de la humanidad

La principal avenida y la calle más larga de la capital de Bielorrusia se llama Independencia, y es una de las pocas que conserva la arquitectura socialista posterior a la Segunda Guerra Mundial, en...

La principal avenida y la calle más larga de la capital de Bielorrusia se llama Independencia, y es una de las pocas que conserva la arquitectura socialista posterior a la Segunda Guerra Mundial, en la que todavía se respira la atmósfera soviética.

Transitar por esa larga avenida, transporta al visitante a la época de personajes como Vladimir Lenin y José Stalin con un complejo de edificios, avenidas y calles circundantes que conservan la arquitectura que caracterizó a la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Debido a esta peculiaridad, la avenida Independencia pretende ser incluida en una lista trasnacional de Patrimonios de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Expertos de Bielorrusia, Rusia, Ucrania, Polonia, República Checa y Alemania discutirán el concepto de la futura nominación en la que se incluyan edificios de influencia soviética de estos países para presentar un proyecto conjunto.

Según los planes, además de la calle Independencia de Minsk, en la nominación serán incluidas la avenida Karl-Marx, la principal calle con esta influencia en Berlín del Este; la calle Jreshchátyk en Kiev; la avenida Moskóvski Prospekt, de Moscú, y la calle del Mariscal en Varsovia, Polonia.

Aunque Minsk no es una ciudad joven, no existe evidencia de su larga historia debido a que fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, se levantó de las cenizas y su avenida Independencia conserva los monumentos más importantes de la capital de Bielorrusia, incluida una estatua monumental de Lenin.

De acuerdo con la Unesco, cada sitio que es denominado como Patrimonio de la Humanidad pertenece al país en el que se localiza, aunque se considera de interés para la comunidad internacional, y debe ser preservado para las futuras generaciones.