Tasa de referencia seguirá al alza en 2017: Bank of America

El Banco de México (Banxico) continuará subiendo la tasa de referencia el próximo año a un nivel por arriba de 6.0 por ciento, lo que contribuirá a combatir el repunte temporal de la inflación...

El Banco de México (Banxico) continuará subiendo la tasa de referencia el próximo año a un nivel por arriba de 6.0 por ciento, lo que contribuirá a combatir el repunte temporal de la inflación, consideró Bank of America Merrill Lynch (BofAML).

El economista en jefe para México de BofAML, Carlos Capistrán, dijo que en 2017 la política monetaria estará encaminada a cumplir su mandato del banco central de mantener la inflación baja y estable, a través de más incrementos en la tasa objetivo.

En entrevista con Notimex, el especialista apuntó que factores como la depreciación de la moneda, el aumento al salario mínimo y la liberalización del precio de la gasolina llevarán a la inflación a un nivel ligeramente por arriba de 4.0 por ciento al cierre de 2017.

No obstante, afirmó que este repunte será temporal y la política monetaria ayudará a mantener controlada la inflación, a través de un par de aumentos adicionales en la tasa de referencia que, del nivel actual de 5.75 por ciento, cerraría el próximo año por arriba de 6.0 por ciento.

Estimó que el Banxico subirá su tasa objetivo en la misma proporción y cada vez que lo haga la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos respecto a su tasa de fondos federales, la cual ha iniciado un ciclo de alzas para estimular el empleo y controlar la inflación en ese país.

Afirmó que las decisiones de política monetaria que tome el banco central mexicano serán efectivas para mantener controlada la inflación, la cual se prevé repunte a más de 4.0 por ciento en 2017, y regresará a niveles cercanos a 3.0 por ciento en 2018.

El especialista de BofAML recordó que la conducción de la política monetaria del Banxico está orientada a mantener las expectativas de inflación y eventualmente a la inflación general alrededor del objetivo de largo plazo de 3.0 por ciento.

Tras casi dos años con inflación por debajo de 3.0 por ciento, refirió que en diciembre de 2015 el Banxico inició un proceso de alza en la tasa referencia, anticipándose al incremento reciente de los precios al consumidor generado por factores como la depreciación del tipo de cambio, el aumento en algunos productos agropecuarios y en las gasolinas.

Así, luego de seis meses por arriba de 4.0 por ciento, en enero de 2015 la inflación general inició una tendencia a la baja que la llevó a niveles por debajo de 3.0 por ciento de mayo de 2015 a septiembre de 2016, para reubicarse por arriba de 3.0 por ciento desde octubre.

En los últimos 12 meses, el banco central ha elevado la tasa objetivo en 2.75 por ciento tras seis incrementos, uno de 25 puntos base y cinco de 50 puntos base, con lo cual pasó de un mínimo histórico de 3.0 por ciento, a 5.75 por ciento, su mayor nivel desde junio de 2009.

“Venimos de un periodo de más de dos años en que la inflación estuvo por debajo de 3.0 por ciento, y ahora está subiendo, la inflación está en 3.3 por ciento, pero precisamente anticipándose a eso, el Banxico ha venido con un proceso de aumento de la tasa de interés desde hace ya varios meses”, insistió Capistrán.

De acuerdo con las estimaciones de BofAML, refirió, la inflación cerrará 2017 ligeramente por arriba de 4.0 por ciento, debido a factores como la depreciación del tipo de cambio, el aumento al salario mínimo y la liberalización del precio de las gasolinas.

No obstante, precisó, este repunte será temporal y la inflación regresará a un nivel cercano a 3.0 por ciento en 2018, como consecuencia de las decisiones de política monetaria que tomará el banco central a lo largo del año próximo, subiendo la tasa a un día.

Anticipó que el Banxico se mantendrá subiendo la tasa de referencia cada vez que lo haga la Fed y en el mismo porcentaje, lo que podría implicar que el próximo año decida dos alzas al menos de 25 puntos base cada una, hasta ubicarla arriba de 6.0 por ciento al cierre de 2017.

Señaló que si bien estas decisiones servirán para mantener ancladas las expectativas y controlar la inflación, las alzas registradas en la tasa objetivo desde hace un año irán permeando sobre otras tasas de interés de la economía, lo cual eventualmente terminará desacelerando el crédito durante la segunda mitad de 2017.

Capistrán argumentó que el aumento en las tasas de interés que ha decidido el Banxico desde diciembre del año pasado y que continuará el año próximo, también impactará a la actividad económica, la cual se desacelerará a un crecimiento de sólo 1.3 por ciento en 2017.

Por otra parte, consideró que la renuncia de Agustín Carstens como gobernador del Banxico, efectiva a partir del 1 de julio de 2017 para ocupar la gerencia general del Banco de Pagos Internacionales, no influirá en las decisiones de política monetaria, pues estas se toman por mayoría de tres o más miembros del banco central.

“Creemos que la mayoría de la Junta de Gobierno que ha estado siguiendo esta política monetaria continuara así, entonces creemos que será mínima la diferencia que pudiera darse respecto a la política monetaria hacia adelante”, concluyó.