Con diciembre vuelven incertidumbre, saqueos y violencia a Argentina

El clima social en Argentina se enrareció y colmó de tensión en vísperas de Navidad con denuncias de represión, asesinatos, acusaciones cruzadas entre fuerzas de seguridad y el temor a saqueos...

El clima social en Argentina se enrareció y colmó de tensión en vísperas de Navidad con denuncias de represión, asesinatos, acusaciones cruzadas entre fuerzas de seguridad y el temor a saqueos masivos en comercios.

Desde 2001, diciembre se convirtió para los argentinos en un mes plagado de incertidumbre ante la posible reaparición de robos en tiendas y supermercados o revueltas populares como la que ese año terminó con el gobierno de Fernando de la Rúa.

Durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández (2003-2015), los saqueos a comercios en estas fechas se repitieron con diferentes grados de intensidad, en particular en la provincia de Buenos Aires, que es la más poblada del país.

En el primer año de gobierno de Mauricio Macri, los rumores sobre la tensión social decembrina se fortalecieron ante el aumento de la pobreza y el desempleo, aunque las autoridades incrementaron las ayudas sociales para paliar el descontento y los reclamos.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, advirtió que habían detectado en las redes sociales a grupos que promovían saqueos y que querían “voltear al Gobierno", por lo que fueron denunciados.

El fantasma de este tipo de robos generó un estado de alerta y, en algunos casos, de sicosis, como ocurrió en La Salada, la feria más grande del país, en donde esta semana hubo corridas y disparos al difundirse el rumor de que se preparaban saqueos.

Aunque todavía no ha habido asaltos, lo que sí hay es una fuerte confrontación política que tuvo uno de sus momentos culminantes la víspera, cuando diputados opositores fueron reprimidos en Jujuy, una provincia ubicada a mil 500 kilómetros de Buenos Aires.

Un grupo de legisladores viajó a Jujuy para presenciar la audiencia del juicio en contra de Milagro Sala, una dirigente social considerada en algunos sectores como presa política y cuya liberación ha sido pedida por Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Amnistía Internacional.

Cuando llegaron a los tribunales, los policías impidieron el ingreso de los legisladores, sindicalistas y manifestantes que se congregaron en el lugar y comenzaron a amenazarlos, empujarlos y golpearlos.

La imagen de un policía que sujeta por la espalda y rodea con su brazo el cuello de la diputada Mayra Mendoza provocó un escándalo porque demostró el nivel de violencia que tuvo la represión.

A ello se sumó el asesinato de un custodio de la vicepresidenta Gabriela Michetti, quien fue baleado en un intento de robo, y la ejecución de un joven en Buenos Aires a plena luz del día.

La víctima era un ladrón que intentaba escapar, pero pese a que no tenía armas y se rindió con las manos en alto, un policía le disparó en la frente y después manipuló la escena del crimen con la ayuda de otros efectivos para simular un enfrentamiento.

En Corrientes, un grupo de policías detuvo al jefe antidrogas de Santa Fe, José Moyano, en medio de un operativo que derivó en un escándalo por la rivalidad entre las fuerzas de seguridad de ambas provincias.

Las autoridades de Corrientes acusaron a Moyano de haber realizado allanamientos ilegales en Corrientes que culminaron en la detención de cuatro hombres que traficaban mariguana.