Fuerzas afganas rastrean a talibanes tras ataque a casa de legislador

La policía y los oficiales de seguridad afganos intensificaron este jueves la búsqueda de varios milicianos talibanes que huyeron tras atacar la casa de un parlamentario en Kabul, en el cual al menos...

La policía y los oficiales de seguridad afganos intensificaron este jueves la búsqueda de varios milicianos talibanes que huyeron tras atacar la casa de un parlamentario en Kabul, en el cual al menos nueve personas murieron.

Entre las víctimas mortales figuran cuatro hijos del parlamentario Mir Wali, el hijo de otro parlamentario, y dos guardias de seguridad, mientras otras seis personas resultaron heridas, reportó la cadena de televisión afgana Tolo TV News.

El diputado Wali se encontraba en su vivienda en el momento del ataque, que se prolongó hasta la madrugada de este jueves cuando las fuerzas de seguridad tomaron el control de la situación, pero logró escapar a través de la casa de unos vecinos.

Cristales rotos y cientos de cartuchos de balas utilizados yacían sobre el suelo de la casa fuertemente fortificada, ubicada en el distrito de Khushal Khan perteneciente a Wali, miembro del parlamento, que representa a la provincia sureña de Helmand.

Durante varias horas se oyeron disparos y explosiones en el curso de los enfrentamientos entre unidades de las fuerzas especiales de la policía y los talibanes, tres de ellos murieron en el lugar.

Por su parte, el Talibán se atributó el ataque y afirmó que 20 personas murieron, entre ellas altos funcionarios de seguridad de Helmand, pero fuentes del gobierno cifraron los decesos en nueve.

El Talibán añadió que el ataque apuntaba a una reunión entre Wali, legislador en la Cámara Baja del parlamento, conocido como Wolesi Jirga, y funcionarios de seguridad de Helmand, una importante región productora de opio, que está en manos de los insurgentes.

Según la versión ofrecida por el portavoz del Talibán, Zabihullah Mujahid, en su cuenta de Twitter, el atentado se produjo cuando "importantes oficiales militares del enemigo, particularmente de la provincia de Helmand, tomaban parte en una reunión".

El presidente de Afganistán, Ashraf Gani, calificó el ataque como un "gran e imperdonable crimen" y señaló en un comunicado que atacar las casas de representantes públicos donde residen sus familiares no es justificable y atenta contra los principios y valores humanos.