Rodrigo Dávila descubre un lenguaje para expresar mayores emociones

El cantautor Rodrigo Dávila, integrante del grupo Motel, señaló que la pasión y dedicación han sido factores que lo orillaron a dejar huella de su trabajo musical en el cine, donde, dijo, ha...

El cantautor Rodrigo Dávila, integrante del grupo Motel, señaló que la pasión y dedicación han sido factores que lo orillaron a dejar huella de su trabajo musical en el cine, donde, dijo, ha encontrado un nuevo lenguaje para expresarse y provocar mayores emociones.

Poco se conoce de esta faceta en la que el compositor ha trabajado en cintas mexicanas como “Treintona, soltera y fantástica”, “A la mala”, “I hate love” y “Oveja negra”, entre otras.

“Camino a marte” es el título del filme que ocupa la atención de Rodrigo Dávila y en el que se mantiene ocupado.

Aunque en los últimos meses su tiempo se ha centrado en las bandas sonoras, tarea en la que se inmiscuyó por casualidad luego de una charla con el cineasta Humberto Hinojosa, quien confió en él para que realizara un tema para el largometraje “Oveja negra”.

“’Aurora’ fue el tema que construí y a partir de ese momento otros directores voltearon a ver mi trabajo, lo cual me gusta porque me permite expresarme en otro lenguaje como es hacer música para cine, donde tienes que encontrar las notas exactas para provocar sentimientos distintos”, aseguró.

Dávila defiende su trabajo y puntualiza que mucha gente cree que se trata de una tarea fácil y cómoda, “piensan que es llenar un hueco, pero la música va más allá, tienes que hacer algo que trascienda, como pasó con el tema ‘Todo para ti’, de la película “A la mala”, que tuvo su propia génesis”, dijo.

Explicó que no hay fórmulas que te ayuden en este proceso de composición, pues todas las películas son muy diferentes unas de otras, aunque pertenezcan al mismo género, “todas tienen sus necesidades muy precisas, que se combinan con todos los elementos para crear un todo.

“Es un proceso de creación diferente, porque te tienes que apoyar en la imagen para dar sentido a lo que deseas expresar y trasmitirle al público”, dijo Dávila, quien a través de estos trabajos se ha permitido regresar un poco a sus raíces musicales.

Recordó que hubo una etapa en la que deseaba hacer música clásica, pero tiempo después mientras estudiaba se dio cuenta que no era su lugar y tras una búsqueda llegó a la música pop-rock.

En ese género ha encontrado su lugar, como él mismo dice, le ha permitido conectarse con la gente y dar rienda suelta a su pasión musical, el hijo de Álvaro Dávila cantante que en la década de los 80 acaparaba las tiendas de discos con sus baladas románticas.

Pero a diferencia de su padre, Rodrigo reconoció que él no tiene la facilidad que tiene su progenitor al frente de un instrumento, “yo soy más de reglas, se me dificulta la improvisación, pero también tengo puntos a mi favor”.

Sonriente y en la comodidad de su estudio, ubicado en la Ciudad de México, el músico ha encontrado en este inmueble la paz para trabajar, pues a raíz del nacimiento de hija Martina, muchas cosas han cambiado.

“Ser padre me gusta y lo disfruto, además de que ella siempre es el motor para emprender un nuevo trabajo”, afirmó.

“Estoy disfrutando mucho, pero tuve que mudarme a otro espacio porque tener el estudio en la casa no era posible, me gana el deseo de estar con mi hija”, dijo Dávila.

Este lugar ha sido fiel testigo de las largas jornadas que invierte para crear una banda sonora.

“La música no tiene fórmulas, pero sí mucha pasión y eso es lo que me guía en este ambiente, donde siempre conté con el apoyo de mis padres, quienes veían en esta disciplina una carrera y no un hobbie”, explicó.

“Te ayuda mucho contar con el apoyo y realmente siento que ya encontré mi lugar en la música”, expresó Rodrigo Dávila, quien trabaja en la banda sonora de “Camino a marte”, de Humberto Hinojosa, que estrenará el próximo año.

Trabajo que tiene pensado lanzar en un disco, mientras que a la par musicalizará la serie “Realidad aumentada”, que en breve se estrenará.