FAO alerta sobre riesgo de hambruna en Cuerno de África

El hambre podría aumentar en los próximos meses en los países del Cuerno de África a causa de las múltiples sequías que han afectado a la región este año y el creciente número de refugiados, advirtió...

El hambre podría aumentar en los próximos meses en los países del Cuerno de África a causa de las múltiples sequías que han afectado a la región este año y el creciente número de refugiados, advirtió hoy la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En un comunicado el organismo informó que en la actualidad cerca de 12 millones de personas en Etiopía, Kenia y Somalia necesitan ayuda alimentaria, ya que las familias de la región tienen un acceso limitado a alimentos e ingresos.

Además, unido a lo anterior, existe un aumento del endeudamiento, bajas existencias de cereales y semillas y una reducida producción de leche y carne.

“Las condiciones comerciales son especialmente negativas para los ganaderos, ya que los precios de los alimentos suben, mientras que los precios de mercado para el ganado permanecen bajos”, dijo.

Indicó que se espera que el número creciente de refugiados en África oriental ejerza aún más presión sobre la ya debilitada seguridad alimentaria y nutricional.

La FAO advirtió que los agricultores de la región necesitan apoyo urgente para recuperarse de las perdidas consecutivas de cosechas y mantener su ganado reproductor sano y productivo, cuando hacía años que los pastos no estaban tan secos como ahora.

"Nos enfrentamos a un fenómeno cíclico en el Cuerno de África", señaló Dominique Burgeon, director de Emergencias y Rehabilitación de la FAO.

"Pero también sabemos por experiencia -añadió- que el apoyo oportuno a las familias campesinas puede aumentar significativamente su capacidad de soportar el impacto de estas sequías y amortiguar las consecuencias sobre sus medios de subsistencia".

Por este motivo, la FAO ha comenzado ya a desembolsar fondos de emergencia para intervenciones rápidas en Kenya y Somalia, antes del lanzamiento esta semana de su llamamiento de 2017 a la comunidad internacional.

Los fondos se destinarán a forrajes y vacunas de emergencia para los animales reproductores y débiles, reparaciones de puntos de agua y semillas y aperos para plantar en la temporada de primavera.

La FAO trabaja también con funcionarios locales para fortalecer la preparación ante emergencias de los países en toda la región.

Según la FAO, es muy probable que Kenya experimente otra sequía a principios de 2017, y con ella un aumento de la inseguridad alimentaria. Las estimaciones actuales indican que alrededor de 1.3 millones de personas padecen inseguridad alimentaria.

Después de dos malas temporadas de lluvias este año, Somalia sufre en un estado de emergencia por la sequía en todo el país, que va de moderado a extremo.

Como resultado, la cosecha de cereales Gu -de abril a junio- fue de un 50 por ciento por debajo de la media, y las perspectivas para la temporada Deyr de octubre a diciembre son muy sombrías.

Para empeorar las cosas, se prevé que la temporada más seca del país el Jilaal, que comienza en enero, sea aún más rigurosa de lo habitual, lo que significa que es poco probable que los campesinos somalíes puedan contar con un respiro a corto plazo.

Cerca de cinco millones de somalíes padecen inseguridad alimentaria en diciembre de 2016.

Aquí se incluye a 1.1 millones de personas en situaciones de crisis y emergencia (Fases tres y cuatro en la escala de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases -CIF- de cinco niveles utilizada por los organismos humanitarios). Se trata de un aumento del 20 por ciento en sólo seis meses.

El último análisis prevé que el número de personas en situaciones de crisis y emergencia pueda aumentar aún en más de un cuarto de millón de personas entre febrero y mayo de 2017.

Unas condiciones similares en 2011 resultaron en una hambruna y en la pérdida de vidas humanas, por tanto es necesario actuar con urgencia para evitar que se repita esta situación.

Las familias campesinas de Etiopía, por su parte, son extremadamente vulnerables, ya que no han podido recuperarse de la sequía inducida por el fenómeno natural de El Niño de 2015.

Unos 5.6 millones de personas siguen padeciendo inseguridad alimentaria, mientras que millones más dependen de rebaños que necesitan ser protegidos y tratados para mejorar la producción de leche y carne.

En este caso también es de vital importancia un mejor acceso a alimentos y al agua.