Delimitan competencias de Comunicaciones y Marina en materia portuaria

La Cámara de Diputados aprobó por 339 votos a favor, 38 en contra y 11 abstenciones el dictamen de la minuta del Senado que reforma las leyes Orgánica de la Administración Pública, de Navegación y...

La Cámara de Diputados aprobó por 339 votos a favor, 38 en contra y 11 abstenciones el dictamen de la minuta del Senado que reforma las leyes Orgánica de la Administración Pública, de Navegación y Comercio Marítimos, y de Puertos.

Esto para delimitar las competencias de las secretarías de Marina (Semar) y de Comunicaciones y Transportes (SCT) en materia marítima y portuaria.

El documento surgió de una propuesta del Ejecutivo federal la cual tenía como objetivo reformar, adicionar y derogar diversas disposiciones de las tres legislaciones y el pleno la avaló.

Con esto por resolución se turnó al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Con las modificaciones queda establecido que la Semar tendrá entre sus nuevas competencias otorgar permisos para la prestación de servicios de transporte marítimo de pasajeros y de turismo náutico con embarcaciones menores.

Además, autorizar arribos y despachos de las embarcaciones y artefactos navales, y abanderar y matricular las embarcaciones y los artefactos navales mexicanos.

Asimismo, administrar los registros nacionales de la gente de mar y de embarcaciones, e inspeccionar y certificar a las embarcaciones mexicanas y extranjeras, salvaguardar la vida humana en el mar y prevenir la contaminación marina, así como nombrar y remover a los capitanes de puerto.

Además. velar por el cumplimiento de tratados internacionales, la legislación nacional, los reglamentos y normas oficiales mexicanas en materia de seguridad y protección marítima y portuaria, e imponer sanciones por infracciones previstas en la Ley de Navegación y Comercio Marítimos, también serán parte de sus atribuciones.

En tanto, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes tendrá a su cargo la administración portuaria, el fomento y desarrollo portuario; el control y capacitación de la marina mercante; las obras marítimo-portuarias y de dragado; el desarrollo de la industria marítima, y las concesiones, permisos y sus tarifas. Lo anterior a través de las oficinas de servicios a la marina mercante.

Planear, formular y conducir las políticas y programas para el desarrollo del transporte por agua; de la marina mercante, y de los puertos nacionales, y llevar el Registro Público Marítimo Nacional.

Regular y vigilar que el servicio de pilotaje se preste en forma segura y eficiente; organizar, promover y regular la formación y capacitación del personal de la marina mercante, y otorgar certificados de competencia, así como participar con la Secretaría de Marina en la seguridad y protección marítima y portuaria, serán otras de sus funciones.

Al hacer uso de la tribuna para fundamentar el dictamen elaborado por la Comisión de Gobernación, la diputada Mercedes del Carmen Guillén Vicente, señaló que el Poder Legislativo tiene una responsabilidad de enorme trascendencia para dar sentido y viabilidad a la transformación del país.

Indicó que nos corresponde estar atentos a una coyuntura que no sólo cambia de manera rápida, sino que profundiza su complejidad y hace necesaria la adaptación permanente de nuestras políticas públicas.

Por esa razón, dijo, estamos obligados a mejorar constantemente nuestros ordenamientos jurídicos, dar precisamente sentido, viabilidad y soporte legal, a las metas generales del desarrollo nacional.

Con ello se reforma, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, de la Ley de Navegación y Comercio Marítimos, y de la Ley de Puertos, con el fin de que México defina una sola autoridad marítima nacional, que permita el cumplimiento de compromisos nacionales e internacionales adquiridos en la materia y permita delimitar con mayor precisión, atribuciones que hoy en día son ejercidas de manera ambigua por dos dependencias.

Se pretende, añadió, responder a todo esto al fortalecer a esa autoridad marítima y concentrarla en una institución clave del Estado mexicano que cuenta con la capacidad, los medios operativos, la disciplina y la experiencia para garantizar a la nación el ejercicio cabal de esa autoridad.

En ese sentido, Guillén Vicente subrayó, el proyecto tiene en esencia la finalidad de concentrar la autoridad marítima nacional en la Secretaría de Marina, y transferirle de nueva cuenta la capitanía de puerto.

Sin embargo, aclaró, no modifica el modelo de administración y desarrollo portuario, de fomento al desarrollo de la industria marítima y en general, toda la actividad económica y de negocios, el cual permanece bajo la supervisión y coordinación de Comunicaciones y Transportes.