Apasionante y nada sencilla, la labor de un programador radiofónico

La programación musical es una parte fundamental de la identidad de una emisora, aseveró Juan Carlos Reyes Torres, subdirector de programación del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), para quien la...

La programación musical es una parte fundamental de la identidad de una emisora, aseveró Juan Carlos Reyes Torres, subdirector de programación del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), para quien la labor del programador musical es un mundo apasionante, nada sencillo de desarrollar.

Entrevistado sobre esta labor de la que pocos conocen, Reyes Torres, quien tiene 16 años en esta área, compara su trabajo con la de un reportero que tiene que ir día tras día detrás de la nota.

“Es como la nota, hay que meterse donde están los nuevos lanzamientos”, dijo a Notimex, al tiempo que señaló que “lo que te hace ser un programador auténtico, es encontrar nueva música y compartirla con los demás”.

Cuenta que la tarea de programador musical se remonta a 1948 y 1949, cuando la televisión comenzó a ser una invención y enseguida, una nueva oferta para el público.

“De tal suerte que comienzan a venderse de forma masiva los televisores y la gente se va de la radio a la televisión. Por aquellos años, existió un personaje que se preguntó ¿Qué tengo que hacer para que la gente vuelva a escuchar la radio?.

“Ese día asistió a un restaurante y se dio cuenta que una mesera fue de forma simultánea hacia una rockola y depositó una moneda para escuchar una canción, luego otra vez y escucha la misma melodía sucesivamente por un buen rato. Al final le preguntó si no estaba cansada de escuchar la misma canción y le dijo que no, que le encantaba”.

A partir de ese momento, este personaje, quien trabajaba para la radio, tuvo la solución para que la gente regresara a la radio y consistió en programar la música que a la gente le gustaba, sólo que aquí (en la radio) no les costaría un centavo y la tendrán todo el día.

Más tarde, recordó, se hizo una investigación al respecto, viajando de un lado a otro donde hubiera rockolas para ver qué tipo de música escuchaba la gente e hizo un listado de temas y los comenzó a programar.

Suma de oficio, talento y sensibilidad, una búsqueda constante por encontrar propuestas musicales originales que enriquezcan el catálogo de una estación y, por lo tanto, la experiencia del radioescucha, es lo que construye esta actividad, comentó Reyes Torres.

“Si nos llega un nuevo disco, se escoge un tema y dependiendo qué tan fuerte sea, lo comienzas escalar una o dos veces al día. Si vemos que no gusta le bajamos a uno y luego lo sacamos del catálogo, así es la selección musical.

“El chiste es ver a qué tipo de público te vas a dirigir y que tipo de espectro musical será, inglés o español, que le guste al público. Se debe tener el perfil de a quién vas, bajo qué formato musical y con eso comienzas a estructurar tu catálogo musical, saber cómo vas a repetir estas categorías en qué relojes y cuánto tiempo tendrás”, explicó sobre la programación de la emisora.

Refirió que no es lo mismo programar la mañana que la tarde y destacó que para llevar esta tarea, el IMER cuenta con un total de 21 programadores musicales para sus 21 estaciones.

“Se tiene una guía realizada por los propios programadores, que se deben seguir a diario”, comentó Reyes Torres, quien agregó que tras la apertura tecnológica ahora todo se hace más rápido y fácil.

“Antes lo que hacíamos era anotar en un ficha, lo que transmitíamos con tiempos y horarios y fecha, esto para no repetir cosas en la tarde o noche. Era una cosa bonita, tediosa y artesanal, pero tenías que acordarte de miles de cosas.

“Hoy, ha cambiado gracias a un software de programación musical, ahora tenemos el mismo fichero, pero en electrónico, cargado con las instrucciones, es decir, cómo quiero que se articule cada pieza musical”, señaló.

Iniciado en la programación musical desde hace 16 años, concluye que se trata de un oficio prometedor y que el IMER es hoy un referente en el tema que ha creado su propia identidad, copiada incluso, por otras emisoras.