Congreso de Colombia tiene un desafío colosal frente a la paz

El Congreso colombiano tiene la “llaves de la paz” y un desafío colosal para refrendar e implementar con leyes el acuerdo que puso fin a 52 años de guerra con las guerrillas de las FARC-EP, aseguró...

El Congreso colombiano tiene la “llaves de la paz” y un desafío colosal para refrendar e implementar con leyes el acuerdo que puso fin a 52 años de guerra con las guerrillas de las FARC-EP, aseguró hoy el editorial del diario El Tiempo.

“Puede decirse que el Congreso está ante un desafío colosal. Para superarlo con éxito y así, de paso, darle un necesario impulso a su alicaída imagen”, señaló el rotativo, al analizar la importancia del Acuerdo de Paz que fue firmado por las partes el 24 de noviembre.

El Acuerdo de Paz, que es definitivo, fue firmado en el teatro Colón en el centro de Bogotá, por el presidente Juan Manuel Santos y el jefe máximo de las FARC-EP, Rodrigo Londoño (Alias Timochenko).

Los integrantes del Congreso “deberán demostrar que son conscientes de la trascendencia para el país no solo de la refrendación, sino del desarrollo legislativo del acuerdo en caso de recibir dicho aval”.

“Es claro que el reloj corre en contra, que el cronograma que deberá cumplirse para que las FARC dejen de ser un grupo armado e ingresen a la política no resiste más dilaciones, por lo crítico de sus pasos y por la necesidad que tiene de irse construyendo un armazón legal robusto”, advirtió.

Son estas, pues, “las coordenadas y el estado de la ruta que hoy transita el acuerdo y ahora lo conducirán al Legislativo para ser debatida su refrendación esta semana, primero en el Senado, el martes; luego en la Cámara, el miércoles”.

“En manos de esta misma corporación estará después la misión de levantar la estructura normativa –entre leyes y actos legislativos– necesaria para que la paz sea estable y duradera. Es una responsabilidad enorme, ante la cual no puede ser inferior”, enfatizó.

Frente a esta decisión, “hay que ser claros en que no debe caber duda acerca de la idoneidad del Congreso y sus miembros para, en representación del pueblo (su conformación actual es fruto de una elección popular en la que participaron más de 14 millones de colombianos), tomar una decisión sobre el texto que ya tiene las rúbricas de Londoño y Santos”.

Sostuvo que en el Congreso, quienes se han opuesto al Acuerdo de Paz, “cuentan con una representación idónea y que tendrá garantías suficientes para exponer sus argumentos”.

“Los mismos que deben dar pie, como lo espera la opinión, a un debate acorde con lo que está en juego: poner punto final a un conflicto que por cinco décadas desangró al país y fue pesado lastre que impidió mejores condiciones de vida a millones de compatriotas”, enfatizó el editorial.