Colombia tiene único acuerdo de paz que reconoce a mujer como víctima

El Acuerdo de Paz en Colombia es único en el mundo al poner en el centro el concepto de género y reconocer a las mujeres como víctimas en los 52 años de conflicto armado, aseguró la representante de...

El Acuerdo de Paz en Colombia es único en el mundo al poner en el centro el concepto de género y reconocer a las mujeres como víctimas en los 52 años de conflicto armado, aseguró la representante de la ONU Mujeres en Colombia, Belén Sanz.

De acuerdo con la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), el total de víctimas identificadas de manera única, supera la cifra de los siete millones de personas, de las que tres millones 481 mil 244, el 49.5 por ciento, son mujeres.

Los Acuerdos de Paz que se han firmado a nivel mundial no han reconocido a la mujer como sujeto-víctima, como una de las violaciones a los derechos humanos en el marco de las guerras, sostuvo Sanz en entrevista con Notimex.

Las violaciones a los derechos de las mujeres, en particular el abuso sexual en los conflictos están tipificados por el Estatuto de Roma, y en el caso del Acuerdo de Paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC, este concepto se ha incluido en el texto final.

“En el caso colombiano nos ha parecido importantísimo, que las víctimas de la violencia en el ámbito del conflicto, hayan expresado ante los negociadores en La Habana, como el conflicto afectó sus vidas en materia de violencia sexual y otras formas de violencia”, apuntó.

El Acuerdo de Paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que fue firmado el pasado 24 de noviembre en la capital colombiana, incluye “importantes provisiones en enfoque e igualdad de género.

El enfoque de género está en el conjunto de los textos del Acuerdo Final, con medidas que garantizan la participación activa de las mujeres en la implementación del pacto de paz, en el punto de justicia transicional, reparación y no repetición.

Pero uno de los aspectos que más destacó la representante de Naciones Unidas Mujeres, fue la decisión de declarar la violencia sexual en el marco del conflicto, como un delito que no podrá ser sujeto de amnistía para ninguno de los actores del conflicto armado.

“Cualquier actor armado que haya cometido violencia sexual en el ámbito del conflicto, no va tener reducción de penas, no va tener amnistía”, enfatizó.

El sistema de justicia transicional tendrá medidas específicas y diferenciadas para aquellas mujeres que fueron víctimas por abuso sexual, que garantizarán que ellas puedan acudir a la comisión de la verdad.

Para Naciones Unidas, el Acuerdo de Paz con la guerrilla de las FARC es de “avanzada”, pero el reto ahora es garantizar su implementación de una forma eficaz y para ello “se requiere de un mecanismo de seguimiento muy riguroso” para identificar la violencia contra las mujeres en el escenario del post-conflicto.

“Esto será una señal a la sociedad colombiana, que es inadmisible cualquier forma de violencia como mecanismo de construcción de paz. Una Colombia en paz, no puede ser si la violencia contra mujeres persiste”, enfatizó la representante de ONU Mujeres.

El 24 de julio pasado, los negociadores en La Habana emitieron un comunicado en el que plantearon que “la inclusión de un enfoque de género en un proceso de paz como éste no tiene antecedentes en el mundo”.

Pero además “busca fundamentalmente crear condiciones para que mujeres, y personas con identidad sexual diversa puedan acceder en igualdad de condiciones a los beneficios de vivir en un país sin conflicto armado”.

Insistieron que “las transformaciones que necesita el país para construir la paz, no podrán ser posibles sin una sociedad que reconozca y respete las diferencias y en donde queden en el pasado las estigmatizaciones y discriminaciones en razón del género”.

La subcomisión de género, instalada el 11 de septiembre del 2014 y compuesta por mujeres y hombres, de cada una de las delegaciones revisó e incluyó el enfoque de género en los siguiente puntos:

- “Hacia un Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral”

- “Participación Política, Apertura democrática para construir la paz”

- “Solución al Problema de las Drogas Ilícitas”, y acompañó la construcción del punto

- “Víctimas” y los acuerdos alcanzados hasta el día de hoy en el punto

- “Fin del Conflicto”.

La incorporación de un enfoque de género en los acuerdos “alcanzados gira alrededor de ocho ejes temáticos: Acceso y formalización de la propiedad rural en igualdad de condiciones; garantía de los derechos económicos, sociales y culturales de las mujeres y personas con identidad sexual diversa del sector rural”.

Además promoción de “la participación de las mujeres en espacios de representación, toma de decisiones y resolución de conflictos; medidas de prevención y protección que atiendan los riesgos específicos de las mujeres; acceso a la verdad, a la justicia y a las garantías de no repetición”.

“Reconocimiento público, no estigmatización y difusión de la labor realizada por mujeres como sujetas políticas; gestión institucional para el fortalecimiento de las organizaciones de mujeres y movimientos LGTBI para su participación política y social, y sistemas de información desagregados”, precisaron los negociadores.

El nuevo Acuerdo de Paz será refrendado por el Congreso de Colombia la próxima semana, y una de las primeras leyes que deberá aprobar el legislativo es la de amnistía y la de participación en política de las FARC como partido sin armas.