Estudian en Sinaloa el déficit de atención en escolares

Especialistas de la Universidad de California San Francisco (UCSF) y de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) desarrollaron un programa de intervención a niños de cinco a 12 años con síntomas de...

Especialistas de la Universidad de California San Francisco (UCSF) y de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) desarrollaron un programa de intervención a niños de cinco a 12 años con síntomas de trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en escuelas públicas de Culiacán.

El programa estadounidense denominado Collaborative Life Skills Program (CLS), es aplicado por primera vez en México bajo el título de “Familias unidas, emprendimiento, retos y tareas para el éxito (CLS- FUERTE)”.

La doctora Lauren Haack fue la encargada de recibir el financiamiento a través de una beca de la División de Salud Global del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, para la aplicación del programa en el idioma español para familias latinas que habitan en el vecino país del norte.

Tiempo después, se sumó al proyecto la doctora Eva Angelina Araujo Jiménez, luego de realizar una estancia en la Universidad de California y más tarde decidieron aplicarlo en México, de forma específica en Culiacán.

“El programa busca mejorar la atención y conducta de los niños, así como capacitar a sus padres y profesores”, comentó Araujo Jiménez en un comunicado.

Por lo anterior, en mayo pasado las investigadoras emprendieron la búsqueda de casos en escuelas públicas y con ayuda de la Unidad de Educación Especial de la Secretaría de Educación Pública y Cultura (Sepyc), encontraron 16 casos en cuatro instituciones públicas de las colonias Valle Alto, 21 de Marzo, Vegas y Las Huertas, en Culiacán.

“No nos enfocamos en la detección de TDAH. Preguntamos a los maestros si los niños tienen los síntomas, entre ellos, problemas de conducta en casa o en la escuela, debido a que son las áreas en las que está enfocada la intervención”, afirmó.

La doctora mencionó que el programa CLS-FUERTE se aplica en tres etapas: niños, escuela y colaboración.

La primera etapa se enfoca en la realización de tareas específicas, rutinas o a establecer buenas conversaciones, describió.

“En el grupo de la escuela, se eligen metas para cada niño y reportan a sus profesores cómo logran alcanzar las metas. En la etapa de colaboración, el niño reporta los logros a sus padres y ellos recompensan las metas alcanzadas”, detalló.

En tanto, manifestó que docentes y familiares o “los cuidadores” son instruidos para asignar de manera eficiente las rutinas o para hacer instrucciones efectivas, elogios, entre otros.

“En el día a día, el maestro tiene el problema en el aula y muchas veces no sabe qué hacer, lo mismo ocurre con los padres. Buscamos que se empleen medidas para que el niño mejore su conducta, que ambas partes apliquen estrategias y se apoyen”, subrayó.

Araujo Jiménez precisó que el programa se aplicará durante cuatro meses al grupo de niños, familias y docentes de dos sectores de la ciudad, y en mayo próximo se llevará a otros dos grupos.

“Una de las grandes oportunidades que ven en la Sepyc es que este programa de intervención no lo aplicamos nosotras, solo entrenamos a la escuela para que el programa sea aplicado”, enfatizó.