Derechos Humanos local urge a erradicar violencia contra las mujeres

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) urgió a las autoridades capitalinas a erradicar la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes, sobre todo la relativa a los...

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) urgió a las autoridades capitalinas a erradicar la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes, sobre todo la relativa a los feminicidios.

En la víspera del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el organismo local demandó investigar esos casos para que los responsables sean sancionados, pues la impunidad impide el acceso a la justicia y perpetúa la violencia.

La violencia contra las mujeres es un problema estructural que se presenta en diversos tipos y modalidades. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) entre 2013 y 2014 en promedio fueron asesinadas siete mujeres diariamente.

Esas cifras indican que 72.1 por ciento del total de las mujeres de 15 o más años de edad ha sufrido por lo menos un acto de violencia de cualquier tipo en la Ciudad de México.

Tan sólo en 2013 ocurrieron 861 defunciones de féminas por distintas causas, de las que 16.7 por ciento fueron por homicidio. Las mayores tasas de esa defunción se ubican en las delegaciones Cuauhtémoc, con ocho casos, y Milpa Alta, con siete de cada 100 mil mujeres.

El Informe Anual 2014. Derechos Humanos, Mujeres y Reclusión, elaborado por la CDHDF, expuso que la violencia institucional en el sistema penitenciario obstaculiza el proceso de reinserción y propicia la violación de otros derechos humanos de mujeres privadas de la libertad, como la integridad personal, la salud sexual y reproductiva y el debido proceso.

El organismo autónomo planteó que si bien en la Ciudad de México ha habido avances importantes en la materia persiste un escenario de violencia hacia las mujeres relacionado con discriminación por género, trata y explotación sexual, déficits en la atención a la salud materno-infantil y violencia institucional.

Atribuyó esa situación de violencia no sólo a un contexto de cultura machista y misógina arraigada, sino también a una serie de factores sociales, económicos y políticos que constituyen en sí mismos una violación a sus derechos humanos, pues atentan contra su dignidad e integridad física y mental.

Como medida para combatirla, agregó, se ha incluido entre las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).