Inmigrante colombiana y su hija cumplen medio año desaparecidas

Carolina y Eduardo Moreno regresarán a Colombia este fin de semana con “las manos vacías”, luego de permanecer seis meses en Estados Unidos buscando a su hermana Liliana y su sobrina Daniela...

Carolina y Eduardo Moreno regresarán a Colombia este fin de semana con “las manos vacías”, luego de permanecer seis meses en Estados Unidos buscando a su hermana Liliana y su sobrina Daniela, desaparecidas hace medio año en Miami.

Liliana Moreno, de 42 años y su hija Daniela, de ocho, cumplen seis meses de desaparecidas este 30 de noviembre, después de que no se volviera a saber de ellas en la noche del 30 de mayo.

Una intensa búsqueda que incluyó a la policía de Miami y a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), no ha arrojado hasta el momento ningún indicio sobre el paradero de las mujeres.

“Se nos vence el permiso de seis meses como turistas y por eso nos vamos, pero la idea es volver en enero a seguir haciendo frente a esto”, dijo a Notimex Carolina Moreno, quien junto su hermano Eduardo regresan este sábado a Cali, Colombia, a donde viven sus padres y otra hermana.

“Hasta este momento no se sabe nada, es poca la información que nos da la policía precisamente porque no tiene un caso establecido”, señaló la joven, que al conocer que sus familiares estaban desaparecidos, viajó a Estados Unidos para hallar pistas sobre el paradero de su hermana.

La investigación de la Policía no ha arrojado ningún detalle para encontrar a las dos colombianas. “Tenemos la esperanza de que las tengan retenidas en algún lugar, queremos que regresen”, subrayó Carolina.

Según las autoridades, el principal sospechoso es el padre de la menor Gustavo Castaño, a quien se le encontró un cuchillo con sangre, y unos dibujos de la niña en su camioneta. Pese a ello no se ha podido comprobar su responsabilidad.

“Solamente es el papá de Daniela, él no es la pareja de mi hermana. Nunca ha tenido ningún interés de buscar a su hija y por eso para nosotros sigue siendo el principal sospechoso, pero para las autoridades tiene que haber algo más para poder acusarlo”, dijo Carolina.

Liliana, de origen caleño, tenía 15 años viviendo en Estados Unidos y trabajaba como arquitecta en esta urbe. Vivía con su hija en un apartamento de la ciudad, el cual fue ocupado por sus hermanos desde que llegaron a esta ciudad para seguir su rastro.