Procuraduría recibe carta de azucareros para certificación ambiental

La Profepa recibió la carta de intención de la Cámara Nacional de Industrias Azucarera y Alcoholera (CNIAA) para impulsar la certificación ambiental y promover los mecanismos voluntarios de...

La Profepa recibió la carta de intención de la Cámara Nacional de Industrias Azucarera y Alcoholera (CNIAA) para impulsar la certificación ambiental y promover los mecanismos voluntarios de autorregulación entre los socios de la agrupación.

Durante una reunión, el titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Guillermo Haro Bélchez, indicó que el país cuenta con 52 ingenios azucareros, de los que 16 están en proceso de obtener su certificado y seis de ellos ya cuentan con él.

La certificación se logra con la apertura de los procesos de la instalación a la auditoría a fin de que los impactos ambientales característicos del sector puedan ser solventados a través del cumplimiento de la regulación ambiental y la autorregulación.

En tanto el presidente de la Cámara, Juan Cortina Gallardo, expresó que los ingenios han empezado a tomar acciones, de manera que algunos ya se han incorporado al Programa de Auditoría Ambiental, conscientes de la importancia del cumplimiento de la normatividad ambiental y de la mejora de su desempeño ambiental.

Destacó la colaboración de la Profepa en las acciones de capacitación y orientación a las empresas que se realizan mediante el programa, porque el desempeño no sólo es para preservar el medio ambiente, sino para lograr el desarrollo sostenible de su agroindustria.

La dependencia subrayó en un comunicado que los aspectos ambientales de los ingenios azucareros representan una enorme área de oportunidad para abatir consumos de agua y energía, así como la disminución en la generación de emisiones y residuos.

Muestra de ello son los resultados obtenidos en 2015 por seis instalaciones con certificado vigente, con ahorros por 4.3 millones de kilowatts por hora (KW/h) de energía eléctrica.

También se dejaron de generar cinco toneladas de residuos peligrosos, se redujo en 6.6 mil toneladas la emisión de CO2 y se evitó la generación de 507 mil toneladas de residuos no peligrosos, con lo que se generaron beneficios económicos por 2.5 millones de pesos.

Por ello la voluntad mostrada por el sector azucarero y alcoholero son las que permiten estar por el buen camino al cumplimiento de los compromisos plasmados en la Agenda de Desarrollo Post-2015 en materia ambiental.