Colombia apuesta al turismo de avistamiento de aves

Colombia es el país más biodiverso del planeta al contar con mil 900 especies de aves, es decir el 20 por ciento de todas las que existen en el mundo, de acuerdo con un reporte de ProColombia.La...

Colombia es el país más biodiverso del planeta al contar con mil 900 especies de aves, es decir el 20 por ciento de todas las que existen en el mundo, de acuerdo con un reporte de ProColombia.

La invaluable riqueza natural es “una ventaja competitiva frente a otros destinos turísticos en Latinoamérica y es uno de los principales atractivos para captar viajeros internacionales interesados en este tipo de turismo”.

Como parte de las acciones de ProColombia para aumentar la llegada de visitantes extranjeros, la entidad busca atraer turistas de Estados Unidos y Reino Unido.

En estos mercados se promociona la Ruta del Caribe que va desde La Guajira hasta el Parque Nacional Natural Tayrona; y la de Los Andes, que prioriza el Paisaje Cultural Cafetero.

En Colombia existen más de 116 IBA (Importan Bird Areas), que cubren más del 7.0 por ciento del territorio nacional.

Las cinco regiones –Amazonía, Orinoquía, Andina, Pacífica y Caribe- forman un paisaje especial, con variedad de ecosistemas que hospedan una avifauna única.

A medida que cambian los pisos térmicos, más número de especies es posible ver en estas cinco regiones, que forman parte de los nuevos destinos que promueven las autoridades colombianas.

De acuerdo con el director de ProColombia, Felipe Jaramillo, “esta riqueza, que nadie más tiene, debe ser aprovechada por los empresarios del sector turístico para crear planes de avistamiento de aves, un nicho con enormes oportunidades para el desarrollo del turismo de naturaleza”.

Según ProColombia, el perfil del turista de avistamiento de aves es que son “personas con alto poder adquisitivo, y en su mayoría son jubilados y este es uno de los grupos con mayor interés”.

El viajero experimentado “usualmente tiene una lista de las aves que quiere ver, mientras que el menos experimentado disfruta más del ecosistema que acompaña el hábitat del ave”, explicó.