Argentina invita a comisión de ONU y CIDH por caso Milagro Sala

El gobierno argentino invitó hoy a una comisión de Naciones Unidas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a viajar al país para revisar el caso de la activista Milagro Sala...

El gobierno argentino invitó hoy a una comisión de Naciones Unidas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a viajar al país para revisar el caso de la activista Milagro Sala, detenida desde enero pasado.

La canciller Susana Malcorra reveló en conferencia de prensa que invitaron a los grupos de expertos para que analicen las condiciones de detención de Sala, quien es considerada en algunos sectores como presa política del gobierno macrista.

El mes pasado el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU recomendó al gobierno argentino la inmediata liberación de Sala, pero en lugar de cumplir la resolución, las autoridades le respondieron recién este martes con más información del proceso judicial.

Malcorra aseguró que las recomendaciones del organismo “fueron recibidas con total y absoluta atención” y enviadas tanto a la justicia de Jujuy, la provincia en donde está presa Sala, como evaluadas por la propia cancillería.

La respuesta, precisó, incorpora elementos que no fueron tomados en cuenta en el reporte del comité de la ONU porque evaluaron el avance del caso hasta abril, pero desde entonces se acumuló más información.

“Se agregaron datos que se consideraron importantes por parte de la justicia y la fiscalía en Jujuy, todo eso va de vuelta junto con una carta invitando al grupo de expertos a venir a Argentina a tener una evaluación in situ de la situación”, dijo.

Malcorra también reveló que este grupo de trabajo ya había pedido venir a Argentina desde 2013, es decir que su interés en analizar las condiciones de los detenidos es previa al caso de Sala.

La dirigente de 51 años encabeza Tupac Amaru, una organización de la provincia de Jujuy, ubicada en el norte del país, que logró operar múltiples programas sociales que beneficiaron a parte de la población más desfavorecida.

Sus opositores la acusan de una serie de hechos fraudulentos y crímenes que hasta ahora no han sido probados pero sí ampliamente difundidos a través de una intensa campaña mediática en su contra.

El pasado 16 de enero Sala fue detenida en Jujuy, acusada de “instigación a cometer delitos y tumultos en concurso real” por hacer un plantón frente a la casa de Gobierno en protesta por el recorte de subsidios para la construcción de viviendas y el trabajo de cooperativas.

La dirigente fue aliada de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y opositora del mandatario Mauricio Macri, además de que mantuvo una fuerte pelea con el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, quien asumió en el cargo recién en diciembre pasado.

Morales había anticipado su encono contra Sala, por lo que la detención ha sido interpretada como una peligrosa venganza política que criminaliza la protesta social, que es un derecho constitucional, no un delito.

Organizaciones internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Right Watchs, además del Parlamento Europeo, criticaron su detención de Sala, con quien incluso el Papa Francisco se solidarizó al enviarle un rosario bendecido.

El grupo especial de Naciones Unidas concluyó, después de analizar las causas judiciales, que no existen elementos legales para justificar su prisión preventiva.

La detención de Sala se transformó en un problema de imagen internacional para el presidente Mauricio Macri, quien se vio obligado a hablar del caso con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, durante la gira oficial que realizó a Argentina la semana pasada.