Un enigma, la política de Trump para Latinoamérica

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien casi no ha hecho referencias a América Latina, es un enigma para la mayoría de los países de la región que buscan anticipar cómo será la...

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien casi no ha hecho referencias a América Latina, es un enigma para la mayoría de los países de la región que buscan anticipar cómo será la relación con un novicio político.

La expectativa se ha visto exacerbada además ante las especulaciones sobre quién será designado por Trump como secretario de Estado, que, a decir de expertos y analistas, será de suma importancia para tener una idea de cómo viene la relación con la región.

"En este momento no debe ser fácil ser un diplomático latinoamericano en esta ciudad, pues tus capitales te están pidiendo información y tú no sabes", dijo Angelo Rivera Rivero, profesor de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown.

Desde el inicio de su campaña, Trump hizo de México su blanco frecuente de ataques, acusando a sus inmigrantes de violadores y narcotraficantes, además de insistir en la necesidad de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), porque -afirma- ha tenido un efecto negativo para Estados Unidos.

Trump aludió también la posibilidad de que pueda revertir la política de restablecimiento de relaciones con Cuba promovida por el presidente Barack Obama, alegando que ésta ha descansado en acciones ejecutivas que pueden ser dejadas sin efecto por el próximo presidente.

Rivero hizo notar que más allá de estos dos países no hubo un pronunciamiento mayor por parte de Trump durante la campaña, lo cual ha generado una incertidumbre que dificulta cualquier tipo de análisis.

"Creo que las cosas se van a comenzar a disipar un poco cuando nombre al secretario de Estado y cuando nombre al secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental", expresó.

Dos de los potenciales candidatos considerados son el excandidato presidencial Mitt Romney, quien se reunió en privado con Trump el sábado pasado, y el exalcalde de Nueva York, Rudolph Guliani, con que se encontró este sábado en su campo de golf en Bedminster, Nueva Jersey.

Eric Olson, director adjunto del programa para Latinoamérica del Centro de Estudios Escolares Woodrow Wilson, mencionó que La Habana se presenta como otro enigma porque a pesar de algunos pronunciamientos hechos por Trump durante la campaña, “no sabemos si va a continuar la política hacia Cuba".

"Todo estamos en un momento de expectativa, de especulación porque es desconocida su opinión sobre muchos temas, y de lo que se habló en la campaña no sabemos hasta qué punto él va a seguir esas líneas", comentó el experto.

Olson estimó que pese a esta incertidumbre se puede anticipar que el tema de migración será motivo de discusión, sobre todo en países como México y Centroamérica.

"Existe mucha expectativa si empiezan a deportar personas a Centroamérica, y no sabemos si tiene la capacidad de absorción; qué pasará si hay un recorte de remesas para la región, eso va a tener un enorme impacto", abundó.

Otro punto de tensión podría ser Venezuela, donde la administración del presidente Barack Obama mantuvo mayormente una política no confrontativa, algo que Olson dijo está por verse si Trump continuará.

Al respecto, Rivero hizo notar que el perfil ideológico de quienes dirijan la política hacia la región, tanto desde el Departamento de Estado como del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, pesará mucho en el énfasis de la política hacia la región.

"Si los conservadores regresan, pues ya tenemos la experiencia de Bush dos", dijo respecto del gobierno de George W. Bush, aunque estimó que la política no variará mucho de la que se persiguió los pasados ocho años, "excepto para países que se verían afectados por políticas que él puede llevar a cabo".