El compositor Franz Schubert destacó por su lirismo romántico

A 188 años de su muerte, ocurrida el 19 de noviembre de 1828, el compositor austriaco Franz Schubert, quien es considerado el último exponente de la composición clásica, se mantiene vigente a través...

A 188 años de su muerte, ocurrida el 19 de noviembre de 1828, el compositor austriaco Franz Schubert, quien es considerado el último exponente de la composición clásica, se mantiene vigente a través de su lirismo romántico.

Franz Schubert fue el cuarto hijo sobreviviente del matrimonio entre el profesor Franz Theodore Schubert y su esposa Elisabeth. Eran trece hermanos aunque diez de ellos murieron al nacer y otro de ellos murió prematuramente, mientras que su madre falleció en su último parto cuando él tenía apenas 15 años.

Al pequeño Franz se le inculcó el amor por la música desde pequeño, tanto su padre como su hermano mayor Ignaz, lo guían en sus primeros pasos por el camino musical, señala el portal “buscabiografias.com”.

Aprendió rápidamente a tocar el violín y el piano, además era un excelente cantante, por lo cual a sus 11 años de edad la escuela de Stadtkonvikt lo recibió en su academia y coro. En esta institución tuvo como maestro al gran Antonio Salieri.

Su necesidad por comenzar a componer se hizo evidente y sus primeras piezas fueron interpretadas por la orquesta de discípulos del Stadtkonvikt, de la que él mismo era violinista.

En 1813 le cambió la voz y la institución le retiró la beca, por lo que comenzó a trabajar con su padre en la escuela donde era profesor, aunque Franz no tenía el menor interés en la pedagogía e insistió en seguir su camino en la música.

Poco tiempo después, vieron la luz sus primeras obras maestras como el lied “El rey de los elfos”, inspirado en un poema de Goethe, uno de sus escritores más frecuentados. Aunque Franz pensaba que podía ganarse la vida con la música, eso jamás sucedió.

En 1814 Schubert conoció a su primer amor, Therese Grob, y con el propósito de hacerse de los medios para poder enamorarla y tener el consentimiento de su padre para estar con ella, se dedicó a la ópera.

Franz Schubert buscó destacar en el ámbito operístico, a la par compuso obras como “Alfonso y la estrella” y “La guerra doméstica” formaron parte de este periodo casi desconocido de su vida, en el cual no consiguió el éxito deseado.

De acuerdo con información publicada en “www.biografiasyvidas.com” Schubert no destacó en la composición de óperas, pero sí en la composición de lieder (tipo de canción breve cuya letra es un poema al que se le ha puesto música) pues entre 1815 y 1816 compuso más de 150 lieder de calidad asombrosa.

El padre de Schubert, consideraba que Franz no estaba siguiendo la vida correcta y deseaba que continuara por el camino de la pedagogía para algún día convertirse en profesor, pero Franz jamás aceptó y eso causó serios conflictos entre ambos.

Tras abandonar su hogar, Franz nunca logró establecerse en un mismo lugar, su situación económica hasta el final de sus días fue precaria y por esa misma situación nunca tuvo una relación duradera ni descendencia, sus composiciones no fueron publicadas ni tampoco estrenadas ante un público.

El máximo alcance que algunas de las composiciones de Schubert fue en las famosas reuniones privadas “Schuberteadas” en las que amigos como Johann Mayrhofer y Franz von Schober eran su principal público.

Años después, Schubert contrajo sífilis y un nuevo periodo creativo comenzó en su vida, en la que las experiencias salen a flote en composiciones como “La doncella y la muerte” y “La bella molinera”. La enfermedad trastornó la vida del compositor y con vista deteriorada, sus gafas se volvieron indispensables.

El portal “biography.com# señala que hacia el final de sus días, Schubert era desdichado, infeliz y su sed por el éxito se iba apagando. Cansado y enfermo, Schubert había logrado conseguir suficiente dinero para por fin poder comprarse su propio piano y se mudó con él a casa de su hermano Ferdinand.

Con la complicación de sífilis y gonorrea, en conjunto con una fiebre tifoidea, el cuerpo del compositor totalmente debilitado no pudo seguir enfrentando la enfermedad y finalmente falleció a los 31 años de edad, el 19 de noviembre de 1828.