Necesario que países mantengan colaboración en lucha contra trata

Es importante mantener la cooperación y el intercambio de información entre las naciones porque el delito de trata de personas no conoce fronteras, sostuvo la funcionaria estadunidense Susan Coppedge...

Es importante mantener la cooperación y el intercambio de información entre las naciones porque el delito de trata de personas no conoce fronteras, sostuvo la funcionaria estadunidense Susan Coppedge.

Por ello, expuso, los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá tienen la obligación de seguir trabajando en conjunto para luchar contra este crimen, toda vez que es un asunto de derechos humanos, más allá de las administraciones o de algunos funcionarios.

“Ellos (los criminales) cruzan nuestras fronteras para cometer los crímenes y nosotros, juntos, necesitamos cruzarlas para combatirlos; por eso es tan importante reunirnos y creo que tenemos pasos muy positivos”, destacó la jefa de la Oficina para Monitorear y Combatir la Trata de Personas del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Ante el próximo cambio de administración en la Unión Americana seguirán las colaboraciones para enfrentar el tráfico de personas, dijo, toda vez que la oficina de monitoreo (TIP Office, por sus siglas en inglés) fue establecida de acuerdo con la Ley de Protección a Víctimas de la Trata (TVPA) de 2000.

La TVPA actualizó los estatutos de esclavitud de la posguerra promoviendo las garantías de libertad de esclavitud y servidumbre involuntaria establecidas en la Constitución de Estados Unidos.

A pesar de que ya no estará más al frente de la oficina de monitoreo, Coppedge expuso que “este tema va mucho más allá de una persona, sé que los funcionarios que se queden a cargo, al igual que los de México, seguirán trabajando al respecto, porque este es un tema de derechos humanos, y no creo que sea eliminado”.

Destacó que si bien no se conocen cifras exactas, organizaciones civiles cuantifican que anualmente existen 25 millones de víctimas en todo el mundo; pero esa cifra es baja ya que son muy pocas las personas que denuncian debido a que tienen miedo, por mantenerse bajo amenazas de sus traficantes o por ser deportados.

De igual forma, aseguró que es imposible conocer el número de bandas de traficantes que existen ya que operan debajo del radar; sin embargo, la creciente colaboración entre los gobiernos de las fuerzas mexicanas y estadunidenses ha permitido que cada día se desmantelen más organizaciones delictivas.

En ese sentido, recordó que las leyes estadunidenses, en especial las que tratan sobre el tráfico de personas, permiten que las víctimas, incluso aquellas que están en el país de manera ilegal, tengan derecho a permanecer en el territorio por medio de una visa tipo T.

Dicho documento protege a las víctimas y permite que se queden en Estados Unidos para ayudar en una investigación o en el procesamiento penal del traficante, luego de llenar un formulario, dar una declaración personal explicando cómo ha sido víctima de la trata de personas y muestre evidencia que satisfaga los requisitos de elegibilidad.

En caso de que la persona sea menor de 21 años de edad, puede presentar una solicitud a beneficio de su cónyuge, sus hijos, sus padres, y sus hermanos solteros menores de 18 años; mientras que los mayores de 21 sólo pueden pedir a sus esposos e hijos.

Coppedge subrayó que es muy importante no criminalizar a las víctimas, incluso si han violado las leyes de inmigración o han sido forzadas a cometer algún crimen, como el de transportar droga, ya que ellas aún tienen derechos bajo las leyes de Estados Unidos.

El departamento de Seguridad Nacional recientemente anunció que continuará con los programas al menos por dos años más, detalló la experta; mientras que el programa de visas tipo T tiene un máximo de emisión de cinco mil anuales, cifra que nunca ha sido alcanzada.

“Los retos por enfrentar continúan siendo el construir confianza entre los países y las organizaciones para compartir información y poder avanzar en el enfrentamiento a la trata de personas, además de construir la confianza en las víctimas y que sepan que serán tratados como eso y no como criminales”, puntualizó.