Demócratas aplazan reelección de su líder en la cámara baja

El futuro de Nancy Pelosi como líder demócrata en la cámara baja parecía hoy incierto, ante la revuelta interna provocada por la derrota de Hillary Clinton, que otras personas al interior del partido...

El futuro de Nancy Pelosi como líder demócrata en la cámara baja parecía hoy incierto, ante la revuelta interna provocada por la derrota de Hillary Clinton, que otras personas al interior del partido calificaron como “una paliza”.

Pelosi, quien ha ocupado el liderazgo de su partido en la cámara baja desde hace 14 años, cedió a la inesperada presión de muchos de sus correligionarios, quienes pidieron aplazar la votación de lo que hasta la semana pasada se anticipaba sería su segura reelección.

La semana pasada, Pelosi notificó en una carta a su bancada que varios de sus miembros habían expresado su deseo de votar esta semana “a fin de prepararnos con fuerza para el final de la sesión legislativa y los retos que enfrentaremos en enero”, cuando Donald Trump asuma la Presidencia.

Pero ahora la elección se celebrará hasta el 30 de noviembre, a fin de permitir un debate interno sobre la dirección que deberá tomar el partido tras la sorpresiva victoria de Trump, que ayudó además a los republicanos a retener el control de las dos cámaras del Congreso.

“Acabamos de recibir una paliza. Simplemente fuimos apaleados el pasado martes”, dijo a reporteros el congresista G.K. Butterfield, presidente de la fracción de legisladores afroamericanos al término del encuentro a puerta cerrada en que fue acordado al aplazamiento de la votación.

Pelosi había anticipado que su bancada podría ganar hasta 20 escaños en la Cámara de Representantes y poder reducir así la amplia ventaja que ha dado el control a los republicanos, pero la ganancia neta fue de apenas seis asientos agregados a su columna.

La mayoría de los republicanos de distritos rurales en estados del noreste como Ohio y Wisconsin y quienes eran considerados vulnerables, pudieron retener sus escaños gracias al empuje que recibieron de los votantes que apoyaron de manera abrumadora a Trump.

“Tuvimos una inesperada derrota y tenemos que recalibrarla y decidir cómo vamos a avanzar. Es la muerte. Hay diferentes estados de luto”, indicó Butterfield al explicar el estado anímico entre sus correligionarios.

Aunque hasta este martes no parecía haber un rival con posibilidades de quitar el liderazgo a Pelosi, la veterana legisladora por California no enfrentó una revuelta similar ni siquiera en 2010, cuando su partido perdió 63 escaños y con ello el control de la cámara baja.

La revuelta de este martes revirtió el escenario que se anticipaba semanas atrás, cuando parecía que el futuro del líder republicano Paul Ryan estaría en juego, ante lo que se anticipaba sería la derrota de Trump.

Ryan, quien se había distanciado públicamente de Trump, negándose incluso a hacer campaña a su favor, parece ahora haber asegurado los votos necesarios para ser reelecto a un segundo término como líder de su bancada, cuando se produzca la votación el próximo martes.