Trump emprende viraje en temas como muro, Obamacare y Hillary

A menos de una semana de su triunfo, el presidente electo Donald Trump dio un golpe de timón a sus propuestas de campaña matizando asuntos como la construcción del muro, la abrogación de Obamacare y...

A menos de una semana de su triunfo, el presidente electo Donald Trump dio un golpe de timón a sus propuestas de campaña matizando asuntos como la construcción del muro, la abrogación de Obamacare y la persecución judicial de Hillary Clinton.

Aunque la migración, la reforma sanitaria y la economía fueron refrendadas como temas de su agenda en su primera visita al Congreso, tanto Trump como su equipo enviaron señales de una corrección del curso y de la reordenación de la secuencia de prioridades.

Trump ganó las elecciones del 8 de noviembre con una mayoría del Colegio Electoral empujado por un mensaje de cambio y dando voz a millones de blancos de la clase media descontentos con la cultura y las políticas económicas de Washington.

El primer indicativo de la evolución de las promesas de Trump surgió de uno de sus principales asesores, el exalcalde de Nueva York, Rudolf Giuliani, quien reconoció que el muro con México no sería una prioridad inmediata y que podría ser pagado con fondos migratorios.

"El muro va a tomar un tiempo, de hecho él va a construir el muro. Es una promesa de campaña y no va a romper una promesa de campaña", dijo Giuliani en una entrevista con la cadena CNN.

El muro tendría un costo de entre cinco mil millones de dólares y 10 mil millones de dólares, según la propuesta de Trump y el gobierno mexicano ha reiterado que no pagaría su construcción.

Giuliani sugirió por primera vez que el muro podría ser construido a través de una "orden ejecutiva reprogramando el presupuesto dentro de los servicios migratorios" e indicó que primero se buscarían terminar aquellas porciones que ya fueron aprobadas en el Congreso.

En 1996 el Congreso aprobó la Ley de Reforma Migratoria IIRIRA para la construcción original de una barda de tres capas de 850 millas de extensión (mil 367 kilómetros), así como un segmento de 14 millas (22.5 kilómetros para la frontera en el área de San Diego.

En el año 2000, bajo el gobierno de Bill Clinton, la ley fue enmendada para la construcción de “no menos de 700 millas” (mil 126 kilómetros).

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) había construido hasta mayo del año pasado 353 millas (568 kilómetros) de bardas, 300 millas (482 kilómetros) de barreras vehículares y 36 millas (57.9 kilómetros) de bardas secundarias.

Aunque ni Trump ni su equipo se han retractado de la construcción del muro en la totalidad de la frontera, los primeros indicios apuntan en la dirección de que no será una prioridad, al menos no en su primer año de gobierno.

Sobre la deportación de inmigrantes indocumentados, Trump señaló este domingo al programa 60 Minutos que deportará “o pondrá en la cárcel” sólo a quienes tengan un récord criminal como pandilleros o traficantes de drogas, que estimó en dos a tres millones de personas.

Se trata de la primera clarificación sobre el tema en su calidad de presidente electo y la primera vez que menciona expresamente el encarcelamiento como alternativa a la deportación.

Desde el inicio de su campaña prometió deportar a todos los inmigrantes indocumentados y sólo en la parte final ofreció reconsiderar el caso de aquellos con un récord limpio, que son la mayoría de los 11 millones de inmigrantes indocumentados.

A lo largo de su campaña, Trump ofreció de manera recurrente “abrogar y reemplazar” la principal obra legislativa del gobierno del presidente Barack Obama, la Ley de Reforma de Salud, conocida como Obamacare.

Pero después de su reunión con Obama, Trump abrió por primera vez la posibilidad de mantener dos de las principales columnas de la legislación: extender la cobertura a hijos hasta los 26 años de edad e impedir cobertura a personas con enfermedades pre existentes.

Aunque los republicanos mantendrán el control de la Cámara de Representantes y del Senado, algunos aspectos de la Ley de Salud requieren contar con 60 votos en el Senado, por lo que su partido necesita apoyo de los demócratas.

La eventual abrogación de la legislación sanitaria crea además el problema adicional de contar con un sistema transitorio para mantener con cobertura médica a por lo menos 20 millones de estadunidenses.

Asesores de Trump como Giuliani recomendaron por ello que el nuevo gobierno busque aprobar inicialmente sólo las iniciativas donde contar con apoyo bipartidista, como la reforma tributaria.

Sobre la designación de un fiscal independiente para investigar el escándalo con los correos electrónicos de Hillary Clinton, Trump reconoció asimismo que no lo ha considerado de manera seria. En una entrevista dijo que su objetivo es unir al país.

Ni Giuliani, quien encabezó la ofensiva legal contra Clinton durante la campaña presidencial, dio seguridades de que una decisión había sido tomada sobre el asunto.

Entre los asuntos que se han mantenido sin cambios figura la oposición de Trump a la ratificación legislativa del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP).

Aunque Trump mantuvo diferendos con el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, el senador de Kentucky dijo que la TPP no será puesta a votación en la sesión extraordinaria que tendrá lugar en breve y hasta antes de la toma de posesión.

Pero durante la reunión entre Trump y el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, no figuró entre los temas de discusión mencionados la eventual renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.