Guitarras de Paracho, arte que une raíces europeas y purépechas

La comunidad indígena de la meseta purépecha se distingue en México y el mundo por fabricar guitarras, en una tradición que une raíces europeas con las de ancestros michoacanos de Paracho.La fama de...

La comunidad indígena de la meseta purépecha se distingue en México y el mundo por fabricar guitarras, en una tradición que une raíces europeas con las de ancestros michoacanos de Paracho.

La fama de los guitarreros de Paracho ha trascendido fronteras y, a pesar del ingreso de instrumentos musicales provenientes de China, la tradición sigue, gracias a la calidad de las guitarras que se fabrican de manera artesanal en este poblado de Michoacán.

Las maderas utilizadas (caobilla, cedro y paloescrito, principalmente) y la experiencia artesanal logran guitarras finas que pueden ser afinadas de tal forma que emiten sonidos claros, lo cual lleva a los expertos de la música a procurarlas para ofrecer mejores conciertos, ya sea de grupos de mariachi, orquestas y de cualquier otro género.

Los artesanos de este municipio se han especializado tanto a lo largo de su historia que fabrican guitarras con características especiales sobre pedido, pero también exponen en sus talleres y negocios las populares, con precios que van de los mil a los 60 mil pesos.

Con la Conquista y ante la necesidad de los frailes españoles para mostrar su religión con el apoyo de la música, se descubrió la habilidad indígena para hacer guitarras y ahora esta región es un referente internacional en la fabricación artesanal de vihuela, mandolina, arpa, guitarra barroca, violín y tenor, entre otros.

En entrevista con Notimex, Salvador Plascencia Maldonado, artesano con más de 50 años trabajando en este oficio, afirmó que sus guitarras las ha vendido a clientes que vienen de Alemania, Italia, Israel, Japón, Estados Unidos y de muchos otros países del mundo.

Explicó que la más barata vale dos mil pesos, pero por las guitarras que se reconoce su trabajo artesanal son las que superan los 40 mil pesos. “Mis clientes ya me conocen, de México vienen concertistas pero, sobre todo, músicos de grupos norteños y de mariachi”, dijo.

Por su parte, Alejandro Granados, miembro del Club de Lauderos, afirmó que al menos el 70 por ciento de la población de Paracho se dedica al rubro de las guitarrras, ya sea los artesanos, comerciantes, profesionistas que enseñan a las nuevas generaciones.

“El Club de Lauderos es una asociación civil, somos guitarreros, hacemos un festival cada año en los días de Semana Santa con apoyo del gobierno, en el que se imparten conciertos, conferencias y clases magistrales, llevamos 25 años haciéndolo”, explicó.

Resaltó que la idea es que esta tradición siga en Paracho y, por ello, los niños reciben clases para elaborar guitarras, y muchos otros que les interesa la música también se preparan con clases en una escuela de laudería. “Todo gira aquí alrededor de los instrumentos musicales de cuerda”, añadió.

A su vez, Ignacio Barajas Caro, propietario de un taller familiar que lleva más de 200 años, comentó que él pertenece a la quinta generación de artesanos de guitarras y, a lo largo del tiempo, también se han especializado en hacer guitarrones, bajo sextos, requintos, arpas y vihuelas.

Indicó que para hacer una guitarra artesanal tardan aproximadamente un mes y el precio depende del material que se utilice y “de quién la hace, es decir, la técnica para fabricarla, nosotros, las familias que tradicionalmente las hemos fabricado, conocemos nuestro oficio”.

A los guitarreros de Paracho les queda mucho camino por recorrer, porque el propósito de las familias de este poblado es seguir con esta bella tradición, que les llena de orgullo, ya que se trata de fabricar instrumentos que en alguna parte del mundo alegrarán a la gente.