Nuevo Acuerdo de Paz democratizará a Colombia: FARC

Los máximos jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) consideran que el nuevo Acuerdo de Paz, se constituye en un instrumento para la democratización y la defensa de los...

Los máximos jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) consideran que el nuevo Acuerdo de Paz, se constituye en un instrumento para la democratización y la defensa de los derechos humanos y sociales de los colombianos.

El jefe negociador de las FARC, Iván Márquez, sostuvo en su cuenta de Twitter que “el nuevo Acuerdo de Paz es un poderoso instrumento para la democratización del país y para la materialización de los derechos de la gente”.

El jefe máximo del grupo guerrillero, Timoleón Jiménez, también valoró el nuevo Acuerdo de Paz, que firmaron en la víspera en La Habana, el gobierno colombiano de Juan Manuel Santos y las FARC.

En el nuevo Acuerdo de Paz “hemos realizado nuestro mayor esfuerzo por responder a los anhelos de paz y hemos cumplido”, sostuvo el jefe insurgente.

Para Pastor Alape, otro de los jefes negociadores de las FARC, “la paz es transformación y garantías de bienestar para tod@s y no va a satisfacer a expresidentes que les faltó grandeza para hacerla”.

Las FARC, aseguró, hicieron su “mejor esfuerzo por responder a los anhelos de paz, y podemos afirmar con la frente en alto que hemos cumplido “.

El nuevo Acuerdo Paz, el único camino que le espera es su implementación “teniendo en cuenta que con él quedan sentadas las bases para comenzar una tarea aún más difícil y compleja: la construcción de una paz estable y duradera”, añadió.

El jefe negociador de las FARC pidió que se sumen a este nuevo pacto de paz, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la institucionalidad del Estado, el poder Ejecutivo, el Congreso de la República, la altas Cortes, la Fiscalía General de la Nación, las Fuerzas Militares y de Policía.

Con el nuevo Acuerdo Final “se generan condiciones para iniciar el difícil proceso de la reconciliación nacional, propósito que compromete a las diferentes clases sociales, al empresariado nacional, a los sectores medios de la población, a la clase trabajadora urbana y rural”, agregó

Además, dijo, debe comprometer a los “intelectuales y artistas, a los trabajadores de la cultura, a las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, a la comunidad LGBTI, a las mujeres y hombres del común, y desde luego a nuestros guerrilleros, que con expectativa han estado en paciente y disciplinada espera; y también a todos los partidos y movimientos políticos y sociales”.

El nuevo Acuerdo de Paz “debe dar inicio a la construcción del país de la concordia que llevamos en el corazón y con el que hemos soñado durante toda la vida”.

Pero, advirtió, que “el solo acuerdo no es suficiente, porque un papel florecido de promesas y buenas intenciones, sin veeduría ciudadana, fácilmente puede ser arrastrado por el viento de la desidia hacia el desierto de la nada y la frustración de la esperanza”.

“Lo reiteramos: el principal garante del cumplimiento y la implementación de los acuerdos, además del componente internacional, es el propio pueblo y sus organizaciones, porque nadie mejor que él puede sentir la urgencia de su concreción, porque toca con su dignidad y su derecho a vivir en paz”, enfatizó Márquez.

El jefe insurgente reiteró que “está triunfando la paz, no lo dudamos. Nos sentimos orgullosos de que Colombia siga siendo referente mundial de paz”.

Reiteró el llamado que hicieron con el gobierno colombiano a “concertar con todas las fuerzas vivas del país, “un gran Acuerdo Político Nacional, encaminado a definir las reformas y ajustes institucionales necesarios para atender los retos que la paz demande, poniendo en marcha un nuevo marco de convivencia política y social”.

Para Márquez, “es tiempo de paz; de despliegue de una contienda política que admita, sin el ejercicio estructural de la violencia y el recurso de las armas, la existencia de diversas visiones de sociedad y en la que se pueda luchar por ellas por la vía democrática”,

“Que la contienda se traslade al campo de las ideas enarbolando en lo más alto de las conciencias, la bandera de la verdad y de la honradez”, afirmó el jefe insurgente, segundo en el mando de las FARC.

Pidió que “nadie trunque los sueños y las esperanzas de millones de almas. Hagamos de la paz una condición estable y duradera sobre la base del respeto a los derechos del pueblo y la justicia social”.

“Nuestro futuro está fuertemente ligado al derecho a la tierra, a la salud, a la educación, a la vida digna, para que nadie en Colombia recaiga en la desesperanza. Ha llegado el momento de la construcción de sueños y de darle vida a la esperanza mediante la lucha política, llenando nuestros corazones del más inmenso amor por la patria”, señaló.

Parafraseando al líder Liberal Jorge Eliécer Gaitán, el comandante rebelde dijo: “Bienaventurados los que entienden que las palabras de concordia y de paz no deben servir para ocultar sentimientos de rencor y exterminio...”.

“Que renazcan, entonces, de la luz de este Acuerdo de Paz, las mariposas amarillas de Mauricio Babilonia para que invadan con su amor y reconciliación todos los rincones de este gran Macondo que es Colombia.