Examen médico puede mejorar calidad de vida de diabéticos

Hacerse un examen médico periódicamente puede ser la gran diferencia para mejorar la calidad de vida de los diabéticos y con ello evitar enfrentar un grave deterioro a su salud, señaló Raúl Alberto...

Hacerse un examen médico periódicamente puede ser la gran diferencia para mejorar la calidad de vida de los diabéticos y con ello evitar enfrentar un grave deterioro a su salud, señaló Raúl Alberto Guerrero López, quien padece esta enfermedad.

A sus 73 años de edad, declaró en entrevista con Notimex, que fue diagnosticado con diabetes tipo 2 a principios de este año, en una de las tantas revisiones de rutina que acostumbra realizarse, “cuando me dijeron que era diabético, realmente fue un momento intenso, pues sabía que mi vida habría de cambiar para siempre”.

Detalló que “desde el primer momento decidí que habría que cambiar todos mis hábitos, ya que era consciente de todas las consecuencias de padecer esta enfermedad y no tomar las medidas adecuadas para controlarla, por lo que con la ayuda de mi esposa y mi familia empezamos a buscar alternativas”, para enfrentarla.

Fue así que se enteraron del Centro Municipal de Atención Nutricional y Diabetes “que entró en operaciones en esta ciudad hace unos dos años y que pone al servicio de sus usuarios programas de educación nutricional y de control, por lo que decidieron ser parte de estos.

Comentó que desde marzo pasado a la fecha, se sometió a un programa de alimentación que indica la ingesta de las cantidades necesarias para que la persona pueda alimentarse de una forma saludable y mantener bajo control de sus niveles de azúcar.

También, decidió aumentar su actividad física con caminatas lo cual ha redundado en que desde hace ocho meses sus niveles de glucosa en la sangre sean los recomendables para tener una vida saludable y que haya logrado perder más de siete kilos, apuntó.

“Lo significativo es que a diferencia de otros métodos de control que te prohíben absolutamente todo: azúcar, grasas, pastas, harinas, entre otras muchas cosas, la educación nutricional en el Centro Municipal es más flexible; puedes comer de todo pero en las cantidades correctas”, señaló.

Dijo que eso le ha facilitado mucho las cosas y aunque ha dejado de consumir azúcar casi en su totalidad, se da el gusto de probar los pasteles en las fiestas a las que es invitado, “ahora sí que pruebo para no quedarme con las ganas”.

Expuso que el mejor consejo que puede dar a quienes tengan parientes con diabetes o tengan alguna condición que pueda favorecer su aparición (sobrepeso u obesidad) es no tenerle miedo a los análisis y realizarse pruebas de manera periódica.

“Lo peor que le puede pasar al diabético es no saber que padece la enfermedad, pues quizá cuando se la diagnostiquen sea porque ya hay un daño significativo al organismo. Yo tuve la convicción de ser disciplinado en el tema de mis chequeos de sangre y eso marcó una gran diferencia para mi y para mi familia”, abundó.

Sobre los trabajos del Centro, la educadora en Diabetes de esa dependencia municipal, Leticia Mena Maccosay, indicó que desde su apertura hace dos años, el equipo de especialistas que labora en el sitio ha dado apoyo a más de 200 personas en educación nutricional y en educación para la diabetes.

Los apoyos consisten en pruebas rápidas de los niveles de glucosa, la impartición de talleres sobre cocina y alimentación saludable, sobre mitos y creencias equivocadas sobre la diabetes y para desarrollar un plan de alimentación individual para quienes tienen este padecimiento o problemas de sobrepeso y obesidad, entre otros.

Señaló que el Centro Municipal Nutricional y Diabetes está ubicado en la calle 64 entre 61 y 63 del Centro Histórico de esta ciudad capital.