Dedican muestra en Roma al genio atormentado Antonio Ligabue

La obra del pintor y escultor suizo-italiano Antonio Ligabue (1889-1965) está al centro de una muestra que este viernes será abierta al público en el Museo del Victoriano de la capital italiana y con...

La obra del pintor y escultor suizo-italiano Antonio Ligabue (1889-1965) está al centro de una muestra que este viernes será abierta al público en el Museo del Victoriano de la capital italiana y con la que se rinde tributo al genio atormentado que recibió pocos reconocimientos mientras vivió.

Casi 100 obras, en su mayoría cuadros, forman parte de la exposición dedicada al maestro nacido en Suiza y arribado a los 30 años, casi por casualidad, a la localidad italiana de Gualtieri, donde vivió hasta su muerte.

“Autodidácta gracias a una capacidad de transfiguración extraordinaria, alcanzó la dimensión pictórica del expresionista trágico, profundamente humana y empapada de una sensibilidad visceral que le valió la conquista de una identidad propia y, después de fatigas y ostracismo, el reconocimiento público”, dijo el curador de la muestra Sergio Negri.

Durante la presentación a los medios, explicó que Ligabue no era un pintor “naif”, sino que siempre buscó una progresión y tenía una conciencia de artista.

“La etiqueta de naif no lo favoreció. Basta ver sus obras para darse cuenta que era más bien un expresionista trágico y que con su pintura fue al fondo, buscando no solamente la belleza, sino también la fuerza interior”, añadió.

A través de cuadros y algunas esculturas y dibujos, la muestra propone un recorrido histórico y crítico sobre la actualidad de la obra de Ligabue, considerado uno de los pintores más interesantes de la Italia del siglo XX.

La exposición está dividida en tres secciones cronológicas, de 1928 a 1932, de 1939 a 1952 y de 1952 a 1962 y al mismo tiempo temáticas (animales, autoretratos, crucificciones, campos), que relatan su proceso de maduración artística.

Nacido en Zurich en 1889 en el seno de una familia pobre y tras años de vagabundeo y encierros en clínicas psiquiátricas, llegó a Gualtieri en 1929, donde conoció a su “descubridor”, el pintor y escultor italiano Renato Marino Mazzacurati, quien entendió su arte genuino y le enseñó el uso de los colores a óleo.

Entre los temas preferidos de Ligabue estuvieron los animales salvajes y, en particular, la representación de la lucha sin fin por la supervivencia.

También se autoretrató en cientos de cuadros en los que pudo plasmar sus tormentos interiores y su amargura derivada de la hostilidad y la incomprensión que lo rodearon.

Algunos de los óleos expuestos son “Carroza con caballos y paisaje suizo”; “Mesa con frasco de flores” o “Gorila con mujer”.

También se incluye una sección dedicada a la producción gráfica con dibujos e incisiones, como “Mamut”, “Sulki” y “Autoretrato con gorro de joquey”.

“En todas sus obras se respira un viento de sufrimiento y drama, un tormento interior que vemos tanto en los ojos de sus autoretratos, como en sus animales, pero que se convierte en gran pintura”, dijo el experto Sandro Parmiggiani, otro de los curadores.

La muestra estará abierta hasta el próximo 8 de enero.