Proponen creadores replantear estímulo fiscal para el teatro

Integrantes de la comunidad teatral mexicana se pronunciaron por modificar la Ley de estímulo fiscal, a fin de que los recursos que otorga pasen de 50 mil a 100 mil pesos, además de cambiar su...

Integrantes de la comunidad teatral mexicana se pronunciaron por modificar la Ley de estímulo fiscal, a fin de que los recursos que otorga pasen de 50 mil a 100 mil pesos, además de cambiar su denominación a Efiescena, para que incluya propuestas de disciplinas como la danza y la música.

Durante el análisis del segundo eje temático (Obtención de recursos) abordado en el segundo Congreso Nacional de Teatro, que se realiza en San Luis, los participantes argumentaron que no se trataría de un incremento arbitrario, “sino porcentualmente por el número de estados y para que se realicen por lo menos dos producciones al año en cada entidad”.

Participaron en la mesa Martín López Bríe, Enrique Olmos de Ita y Andrea Salmerón, quien fungió como coordinadora del eje.

Allí, la productora y directora de artes escénicas Andrea Salmerón puso énfasis en que lo ideal sería solicitar a Efiteatro el apoyo no para un proyecto específico, sino para promover la movilidad y la colaboración entre diferentes compañías autónomas e independientes, lo que generaría mayor intercambio y trabajo en conjunto.

En su opinión, dada a conocer por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), se debe promover la autogestión en la comunidad y no esperar a que todo provenga de las instancias públicas.

“Debemos profesionalizarnos y ser capaces de gestionar con un empresario el apoyo del estímulo fiscal para conseguir recursos en otros sitios”, reconoció.

También destacó la importancia del Congreso Nacional de Teatro, que se realiza en el marco de la 37 Muestra Nacional de la disciplina, y que se ha convertido en un espacio de reflexión.

Así como de “las muestras estatales, regionales y la nacional, foros de profesionalización que deben estar centrados no solo en la actuación o dirección del trabajo creativo, sino también en el trabajo de gestión, de administración de la promoción de las artes, para que podamos fortalecernos como comunidad”.

En su oportunidad, el dramaturgo, director de escena, iluminador y vestuarista Martín López Bríe presentó la ponencia “Estéticas de la precariedad y economía de los afectos”, en la que habló de los modelos de producción para realizar una obra, los cuales pueden ser públicos o privados; becas, mecenazgos, inversiones y hasta préstamos personales.

Los resultados dependen del modelo de producción: estables si el modelo es estable; pobres o interesantes, si el modelo es inestable. “En ocasiones, la precariedad incentiva el proceso y surgen soluciones más imaginativas”, reconoció.

El dramaturgo y crítico teatral Enrique Olmos de Ita también habló de los modelos de producción, y propuso, a partir de Efiteatro, elaborar una nueva Ley de estímulo fiscal que beneficie a salas y foros independientes de cada estado, en especial a los que tienen menos de 500 mil habitantes.

Según su ponencia, se debe analizar el modelo existente de Efiteatro y ampliar el grupo de empresas que aportan el Impuesto sobre la Renta en materia artística.

Efiescena, nuevo nombre que propone Olmos de Ita, “sería la oportunidad de las artes escénicas nacionales para avanzar hacia modelos de gestión inéditos en los espacios independientes del país”.

La idea, expuso, es que se modifique la ley actual para que el apoyo no se destine sólo a la producción de espectáculos, sino también a los espacios escénicos independientes y al mantenimiento de sus foros.

Pidió que la bolsa de Efiescena se duplique, de 50 a 100 millones de pesos, para seguir con la modalidad de producción y establecer la de mantenimiento y producción de espacios escénicos.

Según él, se deberán generar discusiones públicas sobre la forma de articular este modelo y elaborar la iniciativa de ley que se llevaría al Congreso de la Unión por medio de la Comisión de Cultura”.