Vaticano ahorrará consumo energético en adornos navideños gigantes

El Vaticano utilizará luces de bajo consumo para las decoraciones navideñas gigantes que animarán la Plaza de San Pedro en estas fiestas decembrinas, a fin de ahorrar en su consumo energético.Según...

El Vaticano utilizará luces de bajo consumo para las decoraciones navideñas gigantes que animarán la Plaza de San Pedro en estas fiestas decembrinas, a fin de ahorrar en su consumo energético.

Según informó la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, también fueron modificadas las fechas de apertura de los adornos, que serán inaugurados oficialmente la tarde del próximo 9 de diciembre y no en los días previos a la Navidad, como era tradición.

De esta manera la exhibición del nacimiento monumental y del abeto de 25 metros de altura quedará empatada, en los tiempos, con la liturgia católica navideña que iniciará a finales de noviembre con el periodo de Adviento y se extenderá hasta el 8 de enero de 2017, fiesta del bautismo de Jesús.

Por una inexplicable tradición arraigada, desde hace unos 30 años, el pesebre de San Pedro se iluminaba el mismo 24 de diciembre por la tarde-noche y permanecía abierto hasta el 2 de febrero, fiesta de la Candelaria. Una costumbre a contrapelo del calendario litúrgico.

El árbol que será colocado en San Pedro es un abeto rojo de 25 metros con una circunferencia máxima del tronco de 65 centímetros, que será donado por Municipio de Scurelle, en la norteña provincia autónoma italiana de Trento.

El corte, en los bosques de Lagorai, está previsto para el domingo 13 de noviembre y ese mismo día los niños de la escuela primaria de la zona plantarán unas 40 nuevas plantas de la misma especie en un terreno poco distante.

Tras ser cortado, el árbol será transportado por un helicóptero del Ejército italiano, con la colaboración de la Protección Civil de Trento y ubicado sobre un camión que lo transportará hasta Roma, donde llegará la noche entre el 23 y 24 de noviembre.

Una vez alzado junto al obelisco central de San Pedro será adornado con centenares de esferas de arcilla que llevarán dibujos realizados por niños bajo terapia en los pabellones oncológicos de algunos hospitales italianos.

Estos infantes, junto a sus padres, participaron en un programa de cerámico-terapia recreativa en laboratorios hospitalarios ideados y coordinados por la Fundación Condesa Lene Thun.

La iluminación estará compuesta por 18 mil lámparas con tecnología LED, de las cuales mil 400 con efecto “chispa”, para un peso total de 140 kilogramos y un consumo de apenas 1.7 kilowatts.

El pesebre monumental será donado por el Gobierno de Malta, que lanzó un concurso entre artistas locales, en el cual triunfó Manwel Grech con un diseño escenográfico que reproduce el paisaje maltés, incluyendo construcciones, flora y fauna locales.

La obra mide 17 metros de ancho, ocho de alto y 12 de profundidad. Los personajes, unas 17 figuras excluidos los animales, llevarán indumentaria típica maltesa, herramientas e instrumentos musicales.

Entre los detalles que llevará el nacimiento destaca el “luzzu”, típica embarcación del archipiélago maltés que representa la tradición, la pesca y la vida, pero también la realidad de los migrantes que en aguas del Mediterráneo navegan con destino a Europa.