Empresa diseña dispositivo para fragmentar rocas de forma segura

Una empresa de Zacatecas desarrolló una unidad pirotécnica que funciona por activación electrónica para fragmentar rocas de forma segura, proyecto que ya fue patentado ante el Instituto Mexicano de...

Una empresa de Zacatecas desarrolló una unidad pirotécnica que funciona por activación electrónica para fragmentar rocas de forma segura, proyecto que ya fue patentado ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

El prototipo, que contó con el apoyo del financiamiento de Fondos Mixtos (Fomix) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), se caracteriza por aminorar riesgos, pues produce poco vuelo de partículas y maneja un nivel mínimo de ruido.

El producto de la compañía PyroSmart México, S.A. de Zacatecas, puede fragmentar roca con un alto control en áreas sensibles con población, infraestructura, tráfico vehicular, maquinaria de equipos, restricciones ambientales o geológicas inestables, aseguró el director de la firma Alejandro Mantecón González.

En entrevista con la Agencia Informativa del Conacyt, Mantecón González explicó que el aparato contiene una mezcla pirotécnica que al ser activada genera una cantidad de gases de manera súbita.

El directivo añadió que dichos vapores alcanzan velocidades de entre 300 y 350 metros por segundo, lo que produce una fragmentación de rocas a la tensión y no la compresión.

Mantecón González expuso que el dispositivo se activa mediante un iniciador eléctrico de alta seguridad, el cual se conecta a un equipo electrónico para que funcione de manera secuencial y así obtener una mayor eficiencia.

“Se programan las detonaciones en un determinado periodo de tiempo, para que en lugar de activar todo en un mismo momento, el usuario haga una serie de pequeñas activaciones”, mencionó.

“La fragmentación se logra aun con menos vuelo de partículas, se disminuye la vibración, el ruido, y aumenta la eficiencia y seguridad en el producto”, especificó.

El directivo sostuvo que a diferencia de su producto, las partículas de los explosivos convencionales logran una aceleración de 23 mil kilómetros por hora, lo que representa un riesgo para la población y el personal en turno.

“La onda de choque se da en el viento, si es muy alta puede provocar el rompimiento de las ventanas. Mientras que en el subsuelo con esa potencia genera una vibración que se convierte en el enemigo de las construcciones, ya que provoca resquebraduras y rompimientos de tuberías”, detalló.

Además, la distancia entre las personas, las construcciones y los explosivos convencionales debe ser muy grande, apuntó.