Nicaragua ya no elige presidentes "a punta de balazos" dice mandatario

El presidente nicaragüense Daniel Ortega, quien aspira a la reelección por segunda vez consecutiva, afirmó hoy que en Nicaragua terminó la práctica de la violencia y el odio por motivos electorales...

El presidente nicaragüense Daniel Ortega, quien aspira a la reelección por segunda vez consecutiva, afirmó hoy que en Nicaragua terminó la práctica de la violencia y el odio por motivos electorales.

"Los nicaragüenses votaron por la paz" y optaron por cambiar presidente por medio de votaciones y no "a punta de balazos", enfatizó el "comandante presidente", como llama la prensa oficial al mandatario.

Ortega, líder histórico de la otrora organización guerrillera y ahora partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), acudió a votar 20 minutos antes de que cerrara la jornada electoral.

El mandatario y su esposa, la "compañera" Rosario Murillo, como los miembros del gobierno se dirigen a la primera dama, emitieron su sufragio en el Centro de Votación instalado en salones de la capitalina Universidad Central de Nicaragua (UCN).

Vestido con pantalón café, playera roja y chamarra color claro, Ortega, relajado y con una expresión en el rostro que denotaba confianza, votó entre aplausos ininterrumpidos de seguidores y público en general presente en e recinto de la UCN.

Luego de votar, la pareja, abanderados a los cargos de presidente y vicepresidenta por el FSLN, mostraron sonrientes al público su pulgar con la tinta indeleble que se coloca a los que votan.

En su mensaje, Ortega sostuvo que los nicaragüenses "ratificaron nuestro compromiso con la paz" y rechazaron la violenciua que "tanto costó al pueblo", manifestó en medio del silencio repentino que siguió a la serie de aplausos.

"Los procesos (electorales) de confrontación, de odio y hasta de muerte que partieron a la patria terminaron", lo cual es "inédito" en la historia de los comicios de Nicaragua, enfatizó.

De acuerdo con el gobernante, los nicaragüenses no cambiaron al gobierno "a punta de balazos" y se eligió presidente con base en mensajes de un plan de gobierno con propuestas económicas y sociales y no con mensajes que generaban confrontaciones y muerte.

Ortega destacó también el hecho de que por primera vez, las mujeres tendrán un protagonismo político y en la toma de decisiones, gracias a una ley promovida por el régimen de una igualdad "50-50" entre políticos "damas y varones".

"Por primera vez en la historia de Nicaragua se está eligiendo 50 por ciento mujeres y 50 por ciento hombres. Por ley se estableció la trenza, es decir: vamos trenzados un hombre y una mujer en las listas de candidatos a puestos de elección popular", explicó.

Antes, pocas veces era protagonista una mujer, pues se les colocaba en posiciones en la lista de candidatos "con nulas posibilidades de ser elegidas", pero la nueva ley obliga a la equidad en las nominaciones políticas, reiteró.

Ante la mirada atenta de su pareja y candidata vicepresidencial, Ortega también justificó la decisión del régimen de no invitar a observadores electorales, y llamó a los extranjeros que siguieron el proceso como "expertos" en el tema.

Los "expertos electorales no vinieron a suplantar" a las autoridades ni a contar los votos, como en otros tiempos hicieron militares estadunidenses, que así imponían a sus gobiernos autoritarios.

"Los que contamos los votos son los nicaragüenses como responsables del proceso, que no quedó en manos extranjeras, como sucede en una democracia digna", enfatizó el comandante presidente, quien se retiró, sereno, a esperar los resultados de la elección que, según todos los pronósticos, favorecerán al FSLN y sus candidatos.