Incertidumbre electoral podría prolongarse más allá del martes en EUA

El próximo martes, cuando se declare al ganador de la contienda presidencial, los estadunidenses verán la conclusión de una de las campañas más atípicas en la historia política reciente del país...

El próximo martes, cuando se declare al ganador de la contienda presidencial, los estadunidenses verán la conclusión de una de las campañas más atípicas en la historia política reciente del país, pero con un nivel de incertidumbre difícil de concluir.

Aunque la mayoría de las encuestas de opinión confiere una corta ventaja a Hillary Clinton sobre Donald Trump, ambas campañas han reconocido que la moneda está en el aire ante el amplio porcentaje de votantes indecisos y lo cerrado de la contienda en estados clave para definir al ganador.

"Hay mucha incertidumbre y eso explica la manera como se han cerrado las encuestas", reconoció Federico de Jesús, un analista y estratega demócrata, al hablar sobre los prospectos de Clinton, quien dos meses atrás tenía una ventaja de dos dígitos sobre Trump en la mayoría de las encuestas.

Esa incertidumbre se avivó de manera particular en el campo demócrata luego que el director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, anunció el reinicio de la pesquisa sobre los correos electrónicos de Clinton cuando era secretaria de Estado.

En el Partido Republicano la incertidumbre ha pesado incluso desde el arranque de la contienda interna el año pasado, con 17 aspirantes tras la nominación presidencial que al final la ganó Donald Trump, el candidato sobre quien la mayoría de los expertos había escrito un epitafio temprano.

Angelo Rivero, profesor de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown, consideró que las campañas evidenciaron además fracturas internas en ambos partidos, como no se habían visto en décadas, además de la crisis de representatividad a partir del alto nivel de impopularidad de Clinton y Trump.

Según una encuesta difundida por el diario The Washington Post la semana pasada, casi seis de cada diez estadunidenses tienen una impresión desfavorable de los dos principales candidatos de este contienda, que incluye también a los candidatos Gary Johnson, del Partido Libertario, y Jill Stein, del Verde.

Esta incertidumbre se ha manifestado también en los mercados financieros y aún los frentes de divisas, así como sobre los prospectos a corto plazo para la economía mundial en la eventualidad de que gane Trump.

Rivero dijo que tratar de anticipar lo que está en juego, resulta casi imposible en la medida de que uno de los principales candidatos se presenta como una suerte de cheque en blanco debido a su falta de experiencia en materia de política, como lo es el republicano.

"Eso es difícil de responder porque no hay antecedentes de Trump. Lo único que está es su discurso, y sí, es un discurso que preocupa", dijo en entrevista.

Trump ha prometido la creación de una fuerza de deportación para echar fuera del país a los 11 millones de inmigrantes indocumentados, construir un muro en la frontera con México para detener la migración indocumentada y revisar acuerdos como el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN).

Expertos como Augusto de la Torre, economista en jefe del Banco Mundial para Latinoamérica, han advertido que una reversión importante del TLCAN como la que ha ofrecido el abanderado republicano golpearía negativamente a México.

"Él crearía una guerra comercial con México y con China. Estaría dispuesto a imponerle aranceles a países, aunque fuera ilegal", dijo Federico de Jesús en alusión a la propuesta del republicano para castigar la exportación de vehículos producidos en México con un arancel del 25 por ciento.

Por el lado contrario, Rivero dijo que con Clinton "se tiene más estabilidad en términos de lo que se puede esperar".

"Ya uno sabe que ella es una persona algo conservadora en materia de política exterior, lo demostró cuando fue secretaria de Estado. Sabe de política, ha negociado política y el reto para ella será responder a ese porcentaje de gente que parece no creer en ella, sobre todo con estos escándalos de los correos", dijo.

Con Clinton en la Casa Blanca se anticipa una continuación de algunas de las políticas centrales de Obama como en materia de salud, migración, política exterior y seguridad, no así en el frente comercial.

Aunque no ha tomado algunas de las posturas extremas de Trump, Clinton se ha pronunciado a favor de revisar los acuerdos comerciales como el TLCAN, pero ha dejado en claro su rechazo a la Alianza Transpacífico o TPP, algo a lo que se opone también el republicano.

"Con ella lo que se puede predecir es que va a ser un poco más de lo mismo, mientras que con alguien como el señor Trump, no sabemos qué anticipar", precisó.