Inauguran exposición retrospectiva del artista plástico Adolfo Mexiac

Rodeado de sus familiares cercanos y sus más leales amigos, el maestro Adolfo Mexiac, quien pasó a la posteridad por haber diseñado y elaborado el grabado "Libertad de expresión" surgido a partir de...

Rodeado de sus familiares cercanos y sus más leales amigos, el maestro Adolfo Mexiac, quien pasó a la posteridad por haber diseñado y elaborado el grabado "Libertad de expresión" surgido a partir de un conflicto entre Estados Unidos y Guatemala, abrió hoy una exposición retrospectiva con una síntesis de su obra.

Se trata de una muestra-homenaje que forma parte de los reconocimientos que el Instituto Politécnico Nacional (IPN) realiza este año a figuras de la cultura nacional en el marco de su 80 aniversario, se informó esta tarde en el Vestíbulo del Centro Cultural "Jaime Torres Bodet", en Zacatenco, donde permanecerá abierta hasta el 9 de diciembre.

La exposición cubre cada periodo creativo del artista michoacano de 89 años de edad, figura destacada en la historia del grabado en México. En el acto se destacó que pese a su avanzada edad, Mexiac no ha dejado de trabajar y de llevar a su obra plástica escenas del diario acontecer en la geografía nacional, pues ese es el motivo de toda su creación.

Cerca de 200 piezas componen la muestra "Adolfo Mexiac. Homenaje", una de las más amplias retrospectivas de este artista que se han montado hasta hoy.

Es obra plástica que va desde la década de los años 40 del siglo XX hasta la actualidad, dividida en secciones como la injusticia y la crítica social, autorretratos, costumbrismo y cosas de migrantes.

Además, el artista toca en sus temas recurrentes hechos históricos que llevó a sus carteles, murales, cerámica, publicaciones ilustradas y grabados poco conocidos, inspirados en la novela "Los de abajo" de Mariano Azuela. En ellas se observa el rostro del campesino, la mujer, el paisaje, las tradiciones y personajes emblemáticos del pasado reciente del país.

Entre las múltiples técnicas que Mexiac ha trabajado se encuentran grabados, xilografías, óleos, maquetas, bocetos, dibujos y diseños textiles. En la exposición se presentan piezas nunca antes expuestas y se suman los trabajos intervenidos con herramientas digitales, así como un pequeño conjunto de matrices con algunas de sus creaciones representativas.

Mexiac viene del campo y lo representa porque sabe que ahí está el "ser mexicano", no lo victimiza lo presenta en su alegría y sus luchas por la justicia. Guillermina Guadarrama, del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas, dijo que un ejemplo de eso es "Libertad de expresión", grabado icónico en esta nación.

Durante la ceremonia de inauguración, la investigadora destacó que Adolfo Mexiac es un constante experimentador dentro del área de su obra, y maestro de muchas generaciones de artistas, las cuales forjó durante las dos décadas que fungió como profesor en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP), invitado por el maestro Leopoldo Méndez.

Originario de Michoacán, Mexiac inició sus estudios de pintura en la Escuela de Bellas Artes de su estado natal. Más tarde, en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y tomó clases de dibujo en "La Esmeralda", con el artista José Chávez Morado, quien lo invitó a unirse al célebre Taller de Gráfica Popular (TGP), en el que estuvo 10 años, hasta 1960.

Ahí entró en contacto con grandes exponentes del arte, como Pablo O’Higgins y Alberto Beltrán, sin embargo, en el Taller de Gráfica Popular no sabía grabar, ahí aprendió, y luego se fue a la Escuela Nacional de Artes del Libro para aprender más. "Por eso vemos una diversidad inmensa de temas y técnicas; no se estancó", abundó la investigadora.

En 1954, en el instituto Nacional Indigenista (INI), realizó material didáctico para varias comunidades indígenas, y el que sería uno de sus trabajos más emblemáticos, "Libertad de expresión", grabado surgido a partir de un conflicto entre Estados Unidos y Guatemala a mediados del siglo pasado y que sale a flote en cada movimiento social o estudiantil.

La imagen del indígena tzotzil con la boca encadenada fue adoptada después como ícono de diversas luchas sociales. "Los jóvenes de hoy que no conozcan a Mexiac, lo reconocen por ese grabado. Es una reprobación a la censura, y lo interpreta lo mismo un veterano de las luchas pasadas que un joven de hoy", dijo Humberto Musacchio, autor del libro "Taller de Gráfica Popular".

Musacchio añadió, que Mexiac es un grabador formidable por muchas razones y se dijo muy asombrado porque sigue trabajando en su taller, produciendo obra, "porque no sólo es un extraordinario grabador, es también pintor, muralista, un artista completo, y está ahí para que todos podamos apreciar su trabajo junto con él, lo cual es un privilegio", concluyó.