Celebran primer Coloquio de Arqueología en Michoacán

Las costumbres funerarias en el Occidente de México, particularmente en Michoacán, es el tema central del primer Coloquio de Arqueología en la entidad, en el que participan 62 investigadores de...

Las costumbres funerarias en el Occidente de México, particularmente en Michoacán, es el tema central del primer Coloquio de Arqueología en la entidad, en el que participan 62 investigadores de diversas instituciones.

En el Centro INAH Michoacán se dan cita expertos del Colegio de Michoacán, las universidades Nacional Autónoma de México, la Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y de San Luis Potosí, la Sorbona de París (Francia), la de Évora (Portugal), la de Valencia (España), la de Washington y Michigan (Estados Unidos), así como del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Los ponentes abordan las prácticas funerarias no sólo desde la arqueología, sino desde las perspectivas histórica, antropológica y etnohistórica, entre otras, para tratar de entender la complejidad de estas costumbres, informó el INAH en un comunicado.

"La riqueza y variedad de estas prácticas en el estado nos da la oportunidad de encontrarnos, de reinterpretar muchas de estas cuestiones, de analizar los hallazgos y, al mismo tiempo, proponer nuevas formas de abordarlos con los aportes de la tecnología", destacó el arqueólogo y coordinador del coloquio, José Luis Punzo.

El especialista participó con dos conferencias, una de ellas sobre el Entierro 1 de Tingambato, compuesto por tres tumbas que datan de 600 a 700 d.C., que cuenta con una gran riqueza en ofrendas, las cuales están de nuevo en análisis.

En la segunda ponencia expuso la reconstrucción tridimensional de objetos encontrados dentro de urnas localizadas durante los trabajos de salvamento arqueológico en lo que será la presa de riego "Chigüero", al norte de la población de Huetamo, en la cuenca del río Balsas.

Son 42 urnas cinerarias que contienen restos de cremaciones, halladas en una excavación pequeña de apenas unos 30 metros cuadrados, que fueron estudiadas a través de microtomografías axiales computarizadas.

Con esto se pudo identificar cada uno de los huesos que se encuentran dentro de las urnas, además de ubicarlos exactamente en su morfología y en su posición en tercera dimensión.

Dentro de las urnas funerarias, que datan de 1200 d.C., había una gran cantidad de objetos metálicos que se colocaron como ofrendas, principalmente cascabeles y aros de cobre y estaño, de los que se hacen impresiones en 3D para poder estudiarlos a detalle. informó Punzo.

El encuentro, que concluye mañana, está dividido en las mesas de trabajo: Prácticas funerarias y cambio social; Conservación y tecnología aplicada de los estudios funerarios; Lo que las nuevas generaciones observan: sus aportes a la arqueología michoacana.

Así como Sistemas funerarios en Michoacán; Colecciones, registros y sitios: nuevas reinterpretaciones; Las áreas vecinas: el Bajío; y El Septentrión I y II.

Destaca la presencia de la arqueóloga Helen Pollard, de la Universidad Estatal de Michigan, quien ha enfocado su trabajo en la Cuenca del Lago de Pátzcuaro, así como miembros del equipo francés del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (Cemca): Gregory Pereira, Véronique Darras, Brigitte Faugére.