Madereros canadienses mantienen sigilo ante elecciones en EUA

En las próximas elecciones de Estados Unidos no sólo está en juego el rumbo de ese país, sino el futuro comercial con Canadá, cuyo comercio bilateral en 2015 ascendió a 670 mil millones de dólares en...

En las próximas elecciones de Estados Unidos no sólo está en juego el rumbo de ese país, sino el futuro comercial con Canadá, cuyo comercio bilateral en 2015 ascendió a 670 mil millones de dólares en bienes y servicios.

Estados Unidos es el más importante destino de la inversión extranjera directa canadiense, que totalizó 448 mil millones de dólares el año pasado.

El Ministerio canadiense de Comercio Internacional resalta que nueve millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio y las inversiones con Canadá.

Sin embargo, ambos gobiernos no han podido alcanzar un acuerdo en el comercio de maderas blandas, luego de que el firmado en 2006 caducó en octubre pasado.

En marzo de este año los productores canadienses de maderas blandas advirtieron de una posible “guerra comercial” con Estados Unidos en torno a las exportaciones de este producto, a menos que ambos gobiernos logren un acuerdo.

Bajo el Acuerdo de Maderas blandas que recién se venció, los productores canadienses podrían exportar madera a Estados Unidos libre de arancel, pero ahora la situación está en un limbo que los llevaría a enfrentar tarifas arancelarias.

Desde marzo, los oficiales canadienses aseguraban que “pronto” llegarían a un entendimiento con sus contrapartes estadunidenses, pero el 12 de octubre, fecha de vencimiento del mismo, reconocieron que existe un “clima proteccionista” por parte de Estados Unidos.

En la medida que se acercan las elecciones del 8 de noviembre, los madereros y sus asociaciones guardan sigilo al respecto.

Susan Murray, de la Asociación de Productores Forestales de Canadá (FPAC), que agrupa a 16 de las mayores empresas forestales canadienses, declaró a Notimex que como organización de madereros “debemos ser cuidadosos de entrar en algún tipo de combate, ya que algunos de nuestros miembros tienen operaciones en ambos lado de la frontera”.

El presidente de la FPAC, Derek Nighbor, indicó que la industria forestal canadiense es un sector exportador que “apoya firmemente” el libre comercio.

“Las compañías canadienses están diversificando mercados en forma exitosa, especialmente en Asia, pero Estados Unidos sigue siendo un importante destino”, refirió en entrevista.

Nighbor resaltó que quien gane las elecciones “deberá reconocer la vital importancia de los productores forestales canadienses como una forma de asegurarse que los consumidores y constructores estadunidenses tengan acceso a productos de calidad y a precios competitivos, sobre todo ahora que el mercado de vivienda se está incrementando”.

El sector forestal canadiense da empleo a cerca de 280 mil personas. En Alberta 45 mil personas son empleadas por esta industria y las exportaciones forestales a Estados Unidos ascienden a mil millones de dólares cada año.

En tanto, representantes de productores de maderas Canfor y West Fraser, prefirieron no hacer ningún comentario respecto al proceso electoral en el vecino del sur.

Con miles de millones de dólares cruzando la frontera Canadá-Estados Unidos diariamente, la iniciativa privada canadiense se mantiene cautelosa de opinar de manera abierta sobre los candidatos a la presidencia del principal socio comercial.

Con declaraciones breves, esporádicas y aisladas, algunos representantes del sector empresarial corren el riesgo de opinar sobre las elecciones más esperadas.

El candidato presidencial republicano Donald Trump “ha dicho que la economía estadunidense es un desastre, la pregunta es si los americanos despertarán para darse cuenta que las cosas están bien”, afirmó Hendrik Brakel, de la Cámara de Comercio Canadiense.

El director de Política Económica reconoció que no todos se benefician de la globalización económica, donde el comercio y la tecnología tienden a desplazar los empleos menos calificados y a crear puestos especializados y bien pagados.

Aclaró que Estados Unidos “no es una nación de trabajadores textileros desempleados”, sino “una máquina de creación de empleos”, sobre todo desde 2011, con 200 mil empleos por mes y una tasa de desempleo de 5.0 por ciento.

En su opinión, tanto el ingreso familiar como empresarial en Estados Unidos están “en buena forma”, con 5.2 por ciento de incremento en 2015 en los ingresos por familia.

Las ganancias corporativas en el vecino del sur alcanzan los 2.2 billones de dólares y mantienen un récord de liquidez de 1.7 billones de dólares, afirmó.

La Cámara de Comercio Canadiense prevé que el PIB estadunidense crecerá 1.8 por ciento en 2016 y 2.3 por ciento en 2017, “una buena representación comparada con los demás países de la OCDE”.

Por lo anterior, Brakel consideró que el buen desempeño de la economía estadunidense “no justifica” el enojo contra la economía ni la creciente oposición al comercio y a la inmigración”.

“Incluso Alemania, un caso de éxito de dependencia comercial, está paralizada por el sentimiento contra el libre comercio”, señaló.

En este contexto, dijo, es necesario que los políticos y líderes empresariales expliquen cómo “el comercio y la inmigración nos hacen más ricos y aumentan la capacitación de los trabajadores”.