Familias llevan música a difuntos en panteones de Acapulco

En el Panteón de Las Cruces, el más grande del municipio, familias acompañaron a sus difuntos con los alimentos que más les gustaban en vida, así como música de viento, norteña y grabada.Aunque...

En el Panteón de Las Cruces, el más grande del municipio, familias acompañaron a sus difuntos con los alimentos que más les gustaban en vida, así como música de viento, norteña y grabada.

Aunque algunas tumbas lucieron vacías, sucias y abandonadas, en otras en cambio los familiares colocaron flores de cempasúchil, terciopelo y artificiales hechas de papel multicolor.

La directora de Panteones y Velatorios en el municipio, Rosa María Aguilar Miranda, afirmó que en la demarcación hay cuatro cementerios y en ellos durante los tres días se esperaba una considerable afluencia de visitantes.

Dijo que sólo en el Panteón de Las Cruces, donde existen más de 50 mil tumbas y está cerrado para nuevas inhumaciones, ubicado en la zona suburbana de Acapulco, durante los dos días de festividades se esperaba la afluencia de más de 100 mil personas, cifra que fue rebasada.

El director de Protección Civil municipal, Carlos Alberto Amezcua, señaló que durante los dos días de la celebración por el Día de Muertos se tiene saldo blanco, y que más de 500 elementos de la dependencia vigilan también los panteones municipales San Francisco, El Palmar y La Garita.

Añadió que en los cementerios ejidales hay presencia de elementos de Protección Civil, y recordó que 20 días antes de la celebración se realizó limpieza.

En el Panteón de Las Cruces doña Carmen Altamirano dijo que año con año acude a visitar la tumba de su mamá y su esposo, que murió hace dos años. Acompaña de su hijo y su nuera, puso a sus difuntos música grabada, las favoritas de su mamá y su esposo.

"Cada año le traigo a mi mamá y a mi esposo su música favorita, y en la casa les pongo su altar y su comida favorita", apuntó.

En una pequeña bocina su hijo colocó un dispositivo USB que traía canciones de Vicente Fernández y Los Cadetes de Linares. "Mientras que Dios me dé vida voy a venir a ponerle sus canciones favoritas y sus flores", dijo.

En otra tumba, la familia Galeana Robles llevó mole, arroz blanco y cervezas, y convivieron un rato con sus fieles difuntos.

En el acceso al Panteón de Las Cruces se veía a las familias cargar rollos de flores de terciopelo y cempasúchil para adornar las tumbas de sus fieles difuntos.