Por segundo año consecutivo, las personas privadas de la libertad elaboran el tradicional pan de muerto, con relleno de chocolate y cubierto de amaranto, para ofrecerlo a la venta al público en general bajo la marca “Reinserta”.

El subsecretario del Sistema Penitenciario de la capital, Hazael Ruíz Ortega, dijo que durante la semana de Día de Muertos se prevé comercializar más de 10 mil piezas a través de pedidos de oficinas y negocios de la ciudad, además de la venta directa en la tienda de la Subsecretaria de Sistema Penitenciario de la Ciudad de México.

Indicó que en su elaboración participan los internos que laboran en las panaderías de los Reclusorios Preventivos Varoniles Norte, Oriente y Sur, así como también de la Penitenciaría.

"Las ganancias que se obtienen serán distribuidas entre los salarios de los internos que trabajan en la elaboración del pan y un porcentaje se aplicará al mejoramiento de las panaderías de cada centro", explicó.

El funcionario comentó que la marca “Reinserta” garantiza que el producto cumple con todos los estándares de calidad que exige la Norma Oficial Mexicana, además de estar debidamente empaquetado.

“La elaboración del pan al interior de los Centros es parte de las actividades laborales que desarrollan algunas de las personas privadas de la libertad como una comisión de trabajo que les permite obtener ingresos, con los que apoyan a su familia que se encuentra al exterior”, añadió el subsecretario.