Al menos 10 mil 102 personas han muerto en 13 meses de bombardeos rusos contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

De esas víctimas mortales, al menos cuatro mil 162 eran civiles, de los cuales mil 013 eran menores de edad y 584 mujeres, así como dos mil 861 miembros del EI, precisó el OSDH, con sede en Londres pero que cuenta con una amplia red de activistas en Siria.

Asimismo, al menos tres mil 079 milicianos de facciones rebeldes e islamistas, así como del Frente al al-Sham (antiguo Frente al Nusra), el Partido Islámico del Turkestán y combatientes árabes y extranjeros han perdido la vida en los ataques aéreos rusos.

Los datos ofrecidos por el OSDH muestran que los bombardeos de Rusia han causado más víctimas mortales entre los civiles y las facciones rebeldes que en las filas del grupo yihadista.

El OSDH lamentó que los civiles sean las principales víctimas de la guerra en Siria, sin embargo Rusia, aliado del régimen del presidente Bashar al Assad, asegura que su aviación sólo ha tenido como blanco posiciones del EI y de otras organizaciones terroristas.

El Observatorio recordó que Rusia ha usado en sus ataques aéreos bombas de racimo cargadas con una sustancia denominada “termita”, compuesta de polvo de aluminio y óxido de hierro, que causa quemaduras porque su combustión dura alrededor de tres minutos tras ser lanzada.

Precisó que ese tipo de bombas, que pesan alrededor 500 kilogramos, están compuestas de entre 50 y 110 proyectiles, los cuales están cargados con termita y tienen un alcance de entre 20 y 30 metros.

Desde el pasado 30 de septiembre, Rusia, aliada del régimen de Damasco, desarrolla una campaña de ataques aéreos en el territorio sirio, en la que es su primera intervención militar directa en el conflicto en este país.

El conflicto sirio, que inició el 15 de marzo de 2011 con una protesta contra el régimen de Al Assad y se convirtió en una guerra civil, ha dejado más de 410 mil muertos, más de dos millones de heridos, además cerca de 12 millones se han visto obligados a abandonar sus hogares.