Representantes del gobierno venezolano y de la oposición acordaron hoy el inicio formal de un diálogo político, que tiene al Vaticano como facilitador, en el que esperan alcanzar acuerdos de convivencia en medio de la crisis que azota al país.

El inicio del diálogo fue instalado la noche del domingo y la oposición puso como primer punto de debate la reactivación de un referéndum contra el presidente Nicolás Maduro. La cita culminó en la madrugada de este lunes, después de cinco horas de discusiones a puertas cerradas.

Maduro asistió a la primera reunión y después de saludar a los presentes, se comprometió a respaldar las conversaciones.

"Vengo dispuesto a escuchar y ojalá a ser escuchado y a buscar puntos de encuentro en función de las grandes mayorías del país, de los intereses nacionales", dijo Maduro.

En la cita se firmó un documento en el que se anuncia la instalación de cuatro mesas de trabajo, según anunció el representante del Vaticano, Claudio Celli, quien pidió avanzar en el diálogo para buscar salidas a la crisis.

La oposición hizo énfasis en el rescate del referéndum contra Maduro o el adelanto de las elecciones presidenciales, la liberación de varios políticos presos, así como el reconocimiento a la autonomía de la Asamblea Nacional, bajo control de la oposición.

A la vez, el gobierno insistió en que debe haber una comisión de la verdad que examine los incidentes violentos de 2014 por las protestas opositoras, así como una reparación para las víctimas.

Entre los delegados de ambas partes se presentaron como facilitadores Celli, el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Erneso Samper, y los expresidentes de República Dominicana, Leonel Fernández; de Panamá, Manuel Torrijos, y de España, José Luis Rodríguez Zapatero.

El secretario ejecutivo de la alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, destaco la facilitación del Vaticano y advirtió que el inicio del diálogo no modificará la agenda de manifestaciones ya anunciada en protesta contra la suspensión del referéndum presidencial.

La MUD dijo que los partidos de la alianza se comprometieron a exigir el "fin de la represión y persecución contra demócratas y el pueblo". Además, advirtió que abandonará el espacio de diálogo en caso de no ser resueltas sus demandas en el corto plazo.

"Todos los partidos se comprometen a mantener la agenda de lucha anunciada al país para lograr el cambio políticos urgente, lo que incluye la evaluación parlamentaria de la responsabilidad política del presidente en la crisis humanitaria y la agenda de lucha social, en la calle y con el pueblo", indicó la MUD.

Las partes acordaron la instalación de cuatro mesas de trabajo y una próxima reunión el 11 de noviembre.

Las mesas abordarán como temas de conversación: la soberanía nacional, la verdad, derechos humanos y reparación de víctimas de incidentes violentos, el tema económico y social y cómo generar confianza y avanzar en el respeto al cronograma electoral.

Torrealba puntualizó que la MUD tiene y continuará en tres vías: la agenda parlamentaria, la agenda de calle y la internacional.

"Arrancó el diálogo, sí. Pero, la agenda de lucha continúa. El diálogo no quiere decir que se vaya a paralizar la lucha", indicó.

El partido Voluntad Popular, del encarcelado dirigente Leopoldo López, rechazó asistir al encuentro, alegando que no existen condiciones para el diálogo y reclamó "gestos importantes" del gobierno en beneficio del pueblo. Sin embargo, no descartó sumarse luego a las conversaciones.

En las próximas acciones de la oposición, la Asamblea espera recibir a Maduro en la sesión de mañana para que responda al juicio político que intentan los diputados. También el jueves espera realizar una marcha para informarle a Maduro el veredicto del procedimiento legislativo.