El 2 de noviembre los fieles católicos y visitantes a la Catedral de esta ciudad podrán visitar la Cripta de los Obispos, con motivo de las celebraciones del Día de Muertos.

En entrevista, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, dijo que en la cripta que se encuentra bajo el Ciprés del Altar Mayor, están los arzobispos de Puebla con sus nombres y leyendas.

“En este espacio están los últimos arzobispos y unos 15 obispos de quienes se encontraron sus restos, así como del primer obispo Fray Julián Garcés (1527-1524)”, subrayó.

Sánchez Espinosa mencionó que fue el beato Juan de Palafox y Mendoza quien en su momento ordenó el traslado de sus predecesores a esa cripta, después de que él mismo reiniciara los trabajos de construcción de la Catedral y la consagrara en 1649.

Entre los obispos sepultados en ese lugar, se encuentra también Don Salvador Bienpica y Sotomayor (1790-1802); los arzobispos Don Pedro Vera y Zulia (1924-1944), así como los hermanos José Ignacio (1945-1950) y Octaviano Márquez y Toriz (1951-1975).

En el altar mayor de la Catedral de Puebla se encuentra el Ciprés que fue modificado al estilo neoclásico por el arquitecto Manuel Tolsá y realizado por José Manzo.

Los restos de los otros obispos se encuentran en diferentes sitios de dicho recinto, como es el caso de Francisco Pablo Vázquez Vizcaíno (1831-1847), quien está a los pies del altar de San José con la leyenda “Fieles, rogad por mí pecador”.

En tanto, los restos de Ramón Ibarra y González, primer arzobispo de Puebla (1902-1904), descansan en la Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe.

El arzobispo subrayó que el 2 de noviembre es la única fecha que se abre la cripta en un horario de las 09:00 hasta las 17:00 horas, aproximadamente.

Añadió que estas fiestas son una hermosa tradición, en la que los fieles van a los panteones y limpian las tumbas, además de llevar flores y rezar por los difuntos.