La celebración del Halloween, que puede rastrearse hasta dos mil años atrás en la cultura celta, ha echado raíces en el otro lado del mundo, en Japón, donde crece en aceptación y en ventas.

Y más aún cuando uno de los disfraces más celebrados es el de Donald Trump, el candidato repúblicano a la presidencia de Estados Unidos.

En Japón, el tamaño de este mercado se duplicó en el pasado lustro, y en los anteriores dos años creció 20 por ciento anual, porcentaje que se espera también ocurra este 2016.

Cálculos de la Japan Anniversary Association indican que el tamaño del mercado a la fecha es de mil 280 millones de dólares, casi diez veces más que el correspondiente al día de San Valentín.

Yosuke Shimanuki, jefe de ventas de la cadena de tiendas de descuento Don Quijote indicó que para atender la demanda instalaron una sección llamada "truco o trato", además de ofrecer disfraces a sus clientes.

Porque si algo caracteriza este festividad es Japón son precisamente los disfraces.

Hajime Morimoto, presidente de la tienda de confecciones Enfanto Co., estimó que sus ventas con motivo del Halloween han crecido este año 150 por ciento respecto a 2015, y dejaron muy atrás a las de San Valentín.

Megumi Kawaguchi, madre de una niña de ocho años de edad, lamentó no haber podido viajar a Disneylandia para esta fiesta de Halloween, y como opción fue a Don Quijote para comprarle un disfraz a su hija.

Esta tradición está por cumplir apenas una década en el país asiático, dijo a su vez Michiaki Tanaka, investigador de la escuela de administración de la Universidad Rikkyo.

De acuerdo al académico, la celebración tuvo su primera gran oportunidad apenas en 1997, cuando la sede en Tokio de Disneylandia organizó un evento con ese motivo, al cual siguió otro por los Estudios Universal en 2002.

Parte del arraigo se debe a que la capital japonesa se vuelve una especie de escaparate de esta festividad para turistas de países del sureste asiático.

Las canciones propias de estas fechas las podemos escuchar en todas partes de Tokio, y muy rara vez pasa algo así en Indonesia, dice Ayumurti Bulandi, un turista proveniente de ese país.

Nosotros tenemos nuestras propias fiestas, pero no tan públicas, y a mí me gusta porque todo mundo viste sus disfraces, agrega en declaraciones a la agencia Kyodo.

Piko Taro, cantante y comediante japonés, famoso por su canción "Pen-Pineapple-Apple-Pen" que entró a los 100 éxito de Bilboard con solo 45 segundos de duración, se ha vuelto un icono para los disfraces de esta fecha.

Así, al parecer en Japón el significado del Halloween es una especie de día del disfraz, explicó a Kyodo una treintañera vestida de bruja.