Los productores de terciopelo y cempasúchil en este municipio de la zona norte, están listos para cortar las aromáticas flores amarilla y roja que tapizarán y adornarán las tumbas para la llegada del Día de Muertos.

Tras preparar su tierra durante dos o tres meses, los productores de flores del Valle de Tixtla dicen que está vez tuvieron que batallar con una plaga que afectó la flor de cempasúchil, que mancha los pétalos de color negro, por lo que algunos ya no pudieron venderlas.

En este municipio, donde nació el general Vicente Guerrero, los productores de flores esperan a los clientes que llegan en sus camionetas para vender los ramos de cempasúchil, flor de terciopelo, nube y margaritas.

Roberto Tizapa de la Cruz, de 50 años, desde hace 25 años se dedica a sembrar la flor de cempasúchil, terciopelo, así como maíz y jícama.

Dijo a Notimex que desde el 15 de junio preparó el pachole, que es la pequeña planta o la raíz de la flor de cempasúchil y terciopelo, que una vez que esté crecida o lista se trasplanta a la tierra para ser cortada entre el 29 y 30 de octubre y venderla para el Día de Muertos.

“Antes del 9 de agosto, cuando pasa el desfile de Vicente Guerrero, hay que sembrar la flor de terciopelo y de cempasúchil, actividad que se realiza durante los primeros días de septiembre”, precisó.

Don Roberto Tizapa de la Cruz, acompañado de su amigo Hipólito Dircio, quién también se vio afectado con la plaga y perdió parte de su cosecha de cempasúchil, dice que está vez sembró en su predio un cuarto de hectárea de las dos mencionadas flores.

En comparación con el año pasado, sembró menos y, parte de ello, se debió a la plaga por la que tuvo que invertir en químicos para salvar una fracción de su plantío.

A partir de las 18:00 horas, cuando el sol ya se ocultó y empieza a bajar la temperatura, don Roberto dice que es la hora indicada para cortar las flores y entregarlas a temprana hora.

Recomienda hacerlo en la tarde, porque dice que el sereno (humedad que impregna la atmósfera en la noche), ayuda a conservar más fresca la flor y no se marchita.

“Ya estamos listos para cortar, estamos esperando que entren los clientes con sus camionetas, y cuando llegan nos piden cierta cantidad de rollo y en ese rato buscamos a la gente para que nos ayude a cortar”, explicó.

Comentó que si el cliente le pide 50 rollos o manojo de flores, él ya debe tener listo el pedido de esta flor amarilla y roja que adorna sus hectáreas de tierra.

Durante la llegada del Día de los Muertos, en Tixtla los vecinos de los diferentes barrios acuden a los campos para comprarlas y poder adornar sus altares, tumbas y elaborar los tradicionales arcos para dar la bienvenida a los fieles difuntos.

Resaltó que al comprar directo a los productores, pueden encontrar los rollos de flores más baratos.

El cempasúchil también es utilizado para elaborar cadenas. Pero cuando la flor crece con pétalos abiertos, a la que los productores le llaman “el hombre”, dice don Roberto que sólo sirve para deshojar y utilizarla para hacer caminos y guiar el espíritu de los muertos.

Indicó que con “el hombre” hacen un caminito y reciben a los muertos a partir de las 12:00 del día.

“El campo se impregna de la flor de cempasúchil y en los cerros se cubre de flor amarilla y pericón blanco, morado que también son flores de la región y la gente va a traerlas para utilizarlas y adornar altares o tumbas de los muertos”, precisó.

Tizapa de la Cruz dice que los productores de flores tienen que buscar a los clientes para vender todo lo que cultivan hasta el día 3 de noviembre.

Otros esperan a sus clientes a la orilla de sus cultivos para entregar los rollos de flor de cempasúchil, que venden desde 40 y hasta 100 pesos.

Durante el Día de Muertos, todo Tixtla se tapiza de la aromática flor amarilla.

Después del 3 de noviembre la flor de terciopelo se empieza a secar y su tallo se torna negro, mientras que la flor de cempasúchil que no se logró vender, es puesta a secar y la semilla se utilizará para el próximo cultivo.