El reciente canje “forzoso” al que Petróleos de Venezuela (PDVSA) empujó a sus tenedores de bonos de la deuda, es una nueva muestra de la crisis que atraviesa esta empresa estatal, aseguró el experto petrolero José Toro Hardy.

En diálogo con Notimex, Toro señaló que PDVSA tuvo que recurrir a “una suerte de extorsión” en la que advirtió a sus tenedores de bonos que tenían que aceptar el canje o de lo contrario podría declararse en cesación de pagos.

“Es interesante notar que Standard & Poors calificó a esta operación como un canje forzoso o ‘default selectivo’ y por ello rebajó la calificación de PDVSA de CC a SD”, explicó Toro, ex directivo de PDVSA antes de la llegada de la “revolución bolivariana” en 1999.

El experto subrayó que, lejos de ser un hecho aislado, ya PDVSA acumula deudas con sus socios y contratistas tanto dentro como fuera de Venezuela, lo que ha causado demandas en tribunales en todo el mundo.

Estas declaraciones se producen luego de que PDVSA logró canjear su deuda que vencía el próximo año por nuevos bonos hasta 2020, tras dos operaciones fallidas y amenazar a sus tenedores con un inminente “default” o cesación.

Toro dijo que la situación ha llegado a tal punto que los socios y contratistas de PDVSA comenzaron a retirarse de Venezuela durante este año, lo que derivó en una caída de casi el 10 por ciento de la producción petrolera ubicada en unos 2.5 millones de barriles diarios.

“Según diversas fuentes, la producción de petróleo de Venezuela se ha reducido en alrededor de 247 mil barriles diarios debido a los problemas operacionales de PDVSA y las deudas con sus contratistas”, lamentó.

El economista señaló que este canje podría “ayudar a mejorar su flujo de caja porque debería reducir sus obligaciones financieras”, y esos recursos “podrían usarse para invertir en la explotación y mantenimiento de los pozos”.

Sin embargo, recordó que los problemas de PDVSA comenzaron cuando el fallecido expresidente Hugo Chávez (1999-2013) decidió tomar el control de la petrolera, lo cual causó una huelga y el despido de buena parte del personal profesional de la estatal.

“Se despidió al 75 por ciento de la nómina mayor durante el paro petrolero de 2002 y 2003, en total fueron alrededor de 20 mil ingenieros y técnicos que acumulaban 300 mil años de experiencia en el sector petrolero”, rememoró Toro.

El experto indicó que “a partir de entonces PDVSA pasó de ser una empresa petrolera reconocida internacionalmente a ser un brazo político de la revolución”, algo que causó el actual estado de incertidumbre financiera de la petrolera y Venezuela.

“Lo que estamos viviendo en Venezuela es el fracaso de un modelo de política petrolera populista y el desplome de los precios del petróleo del último año lo que hizo fue dejar en evidencia todas estas falencias”, concluyó.