En el Artscape Wychwood Barns, de Toronto, un grupo de artistas latinoamericanos, la mayoría mexicanos, realizó la octava edición del festival de Día de Muertos, que registró una masiva asistencia de canadienses interesados en conocer más sobre esta tradición.

El festival comenzó con una ceremonia maya encabezada por el indígena guatemalteco Tata Bartolo y el encendido del fuego sagrado.

Este evento se caracteriza por incorporar a esta celebración a los indígenas canadienses. Los tambores de las Primeras Naciones y las voces de Cylene Marie y John Hupfield se unieron a la danza azteca que resonó los cascabeles alrededor de la ofrenda a los muertos.

En los diversos escenarios durante siete horas hubo música mexicana, talleres con el tema de muertos, lectura de poesía y un espacio dedicado a la denuncia por el asesinato de mujeres en las Américas y por la desaparición de personas, como los 43 estudiantes normalistas asesinados.

La celebración estuvo acompañada de danza folklórica y azteca, así como de una procesión funeraria con instrumentos de viento.

No podía faltar la tradicional comida mexicana con pozole, quesadillas, tamales, tacos, tostadas, churros con chocolate y pan de muerto.

La colombiana Paola Franco, originaria de Pereira, dijo a Notimex que es la segunda vez que asiste a este festival. Con el rostro decorado de calavera y comiendo unos tamales, y lo que más le gusta son las danzas, la comida mexicana y “el olor del incienso”.

La canadiense Lorie Murray señaló sentirse atraída por el colorido y variedad de esta celebración: “me gustan las danzas y las ofrendas”.

Las niñas mexicano-canadienses Emma y Carmen Pacheco, de 10 y 9 años, se hicieron sus propios decorados en la cabeza al estilo “Frida”, con una diadema y flores pegadas. “Lo que más me gusta de esta tradición son los colores”, dijo la hermana mayor.

Canadienses y latinoamericanos asistieron con interés a apreciar la exposición “Día de Muertos” en la Galería Comunitaria, curada por la artista mexicana Mariana Bolaños y en donde se exhibieron pinturas y grabados Paloma Villegas, Tania Iraheta, Alberto Cruz, Jesús, Mora, Ana Gabriela López, Mariana Bolaños, Alec Dempster, Sergio Sánchez Santamaría y Daniel González.

El antropólogo mexicano, Raymundo Trejo, parte del comité organizador del festival, explicó que además de representar la tradición de Día de Muertos en Canadá, “buscamos construir lazos con los pueblos originarios de este país de una manera colectiva.

Resaltó que incluso el grupo de danza mexica está integrado por mexicanos y canadienses, uno de ellos es nativo.

“Muchos de nosotros estamos asentados en Canadá y queremos ser partícipes de la base de la cultura canadiense”, añadió Trejo, quien dijo que el éxito de este evento se debe a un esfuerzo colectivo, “eso es lo que le da la fuerza. Es un evento incluyente, que te atrapa y te hace vibrar”.

La artista mexicana María Luisa de Villa, una de las precursoras a mediados de los 80 de la celebración de Día de Muertos en Canadá, señaló que el festival en el Harbourfront Centre de Toronto llegó a registrar la asistencia de hasta 100 mil personas.

“Entre 1985 y 2003, cuando empecé con esto de las ofrendas y días de muertos, en Canadá casi no se conocía sobre esta tradición”.

En su opinión, el “boom” que está viviendo esta tradición en Canadá, se parece a la “fridomanía”.

En Canadá se han realizado muchas actividades en torno al Día de Muertos desde hace 30 años, por lo que “es excelente celebrar que se continúen haciendo nuevas actividades con una visión integradora de comunidad”, añadió De Villa, estudiosa de la imagen de la virgen de Guadalupe en la historia de la pintura mexicana.

A pesar de que el Día de Muertos coincide con la fiesta de Halloween, ambas no se mezclan sino que se realizan en escenarios y con contenidos diferentes.