La diputada María Eugenia Ocampo Bedolla consideró que los gobiernos locales en donde se producen las calaveritas de dulce deben incentivar a los artesanos e impulsar junto con las autoridades de cultura, la promoción y difusión del alfeñique para exponer sus productos.

A unos días de esta conmemoración dijo que la fabricación de figuras de alfeñique “es un negocio que se ha resistido a morir, ya que cada vez menos gente las adquiere” y los artesanos obtienen cada vez menos ganancias por hacer este producto, además de que no reciben ningún apoyo.

La representante de Nueva Alianza señaló que además de dar a conocer su trabajo, se generarían fuentes de empleo, lo que les dejaría ganancias extras que les ayudaría a conservar esta tradición.

Un ejemplo claro de incentivo para los artesanos alfeñiqueros, expuso, ha sido la Feria y Festival del Alfeñique, realizado anualmente en Toluca, Estado de México, que se institucionalizó desde el año 2009 y que incluso hoy, cuenta con presupuesto propio.

“En 2014, este evento recibió un total de 271 mil 896 visitantes, y generó una derrama económica aproximada de 94 millones 622 mil 375 pesos, lo que significa que esta actividad es altamente productiva y contribuiría de manera activa a la economía local”, agregó.

Indicó que Puebla, Guanajuato, Aguascalientes, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Colima, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas son algunas de las entidades donde se producen las tradicionales calaveritas de alfeñique, hecho a base de azúcar pura de caña con la que se forma una pasta moldeable.