El consumo de proteínas es necesario para mejorar la masa muscular del adulto mayor y una de las opciones puede ser el requesón, pues no contiene carbohidratos, es bajo en grasa y lactosa que lo hace una fuente ideal de nutrientes.

“Estamos utilizando el requesón en el adulto mayor para mejorar su masa muscular”, señala Heliodoro Alemán Mateo del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

El investigador titular detalla en una entrevista con Notimex que junto a un grupo de colegas y dos estudiantes realizó dos estudios para mostrar su efectividad.

En el primer estudio se dio requesón a un grupo de ancianos con pronunciada pérdida muscular y no se mostraron cambios importantes, mientras que en el segundo grupo conformado por hombres y mujeres con pérdida normal asociada al envejecimiento, los resultados fueron mejores.

“En estos últimos sujetos, con 270 gramos de requesón o estos 19 gramos de proteína extra a su alimentación pudimos observar que mejoraban su desempeño físico”, expone el especialista.

El investigador del CIAD, del Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), indica que la población de la tercera edad con pérdida de músculo tiene mayor riesgo de perder su independencia.

“Pierden fuerza, pueden caerse, no pueden alimentarse, no pueden ir a comprar sus cosas, no pueden cargar la bolsa del mandado, no se pueden cambiar, entonces eso hace que haya una dependencia funcional”, apunta.

“Además, si hay presencia de obesidad, un sedentarismo exacerbado, diabetes y si no se consume suficiente cantidad de proteínas, la pérdida de la masa se acelera notablemente”, agrega.

El investigador refiere que algunas cifras demuestran que la prevalencia de discapacidad física es un problema común en el país.

“Alrededor de 26 por ciento de los adultos mayores en México no puede ir al baño, no pueden comer, no pueden cambiarse y esto es grave porque también es pérdida de la calidad de vida”, señala.

Alemán subraya que la nutrición retomó un papel líder dentro de los tratamientos para mejorar la discapacidad física, “y esto para el sector salud debe de valer oro”.

“La nutrición geriátrica debería tomar un liderazgo en nuestras instituciones. Saber que lo más importante, particularmente en el consumo elevado de proteínas, es que puede mediar la ausencia o la presencia de la discapacidad física en nuestros viejos”, afirma.

“Debemos vigilar que en desayuno, comida y cena haya unos 25 o 30 gramos de proteína, la cual, además del requesón, la podemos encontrar en los alimentos de origen animal y derivados”, puntualiza.