El Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) anunció su refundación en el marco de la XXV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de gobierno, a fin de hacerlo más dinámico y menos asistencialista.

El cambio responde a “una evolución en el modelo de trabajo del organismo, que pasa de la mera asistencia institucional para defender desde la acción los intereses de las personas jóvenes en Iberoamérica”, explicó el secretario general del OIJ, el mexicano, Max Trejo.

Indicó que “las ideologías y las políticas ya no son suficientes, y los jóvenes piden pasar a los hechos”.

“Por eso, la refundación responde a la necesidad de adaptarse, de mejorar y de generar capacidades institucionales que permitan al OIJ ejercer un liderazgo constructivo en la región. No es cuestión de cambio de nomenclaturas”, aclaró.

La nueva etapa del organismo se asienta en tres principios básicos: “escuchar, analizar, actuar” para redirigir al Organismo hacia un nuevo horizonte.

Representantes de “los casi 160 millones de jóvenes iberoamericanos han sido escuchados en los 21 Foros Nacionales de Juventud, que se han celebrado este verano, dónde han manifestado sus preocupaciones y necesidades”.

El análisis de la situación de la juventud se ha producido tanto en esos foros como en las jornadas previas a la reunión cumbre de este sábado en Cartagena, que tiene como tema central “Juventud, emprendimiento y educación”.

En cuanto a la acción, el OIJ “ha logrado la aprobación del Pacto Iberoamericano de Juventud, que es el compromiso que adquirirán en la cumbre los gobiernos iberoamericanos para el desarrollo de políticas, programas, proyectos e iniciativas que repercutirán en las realidades de las juventudes de la región”.

Este pacto se completará con la implementación del “Plan de Acción, que el organismo lleva desarrollando meses, y que supone un marco de actuación basado en una serie de iniciativas medibles que buscan resultados en la mejora de la vida de los jóvenes”.

Es la primera vez que se presenta” un pacto por la juventud en una reunión de máximos mandatarios iberoamericanos y además se hace en un momento único, pues desde 2008 no se había celebrado una cumbre con la juventud como eje principal”.

En este nuevo camino, el “organismo no está sólo, es un trabajo coral en el que se suman las voluntades de los mandatarios, que se comprometen con la firma del pacto a emprender iniciativas destinadas para la juventud”, destacó Trejo.

Además de “los conocimientos y la experiencia de representantes de la juventud, personalidades del mundo académico, el sector público y privado, la sociedad civil: y por último, el talento y la iniciativa de los jóvenes, que son el motor de la organización”.