La depredación de tortuga marina por seres humanos ha disminuido considerablemente en las costas de Veracruz, específicamente en el municipio de Nautla, debido a un trabajo de sensibilización de muchos años, afirmó la especialista Roxana Yépez.

La investigadora del Centro Veracruzano de Investigación y Conservación de la Tortuga Marina impartió la plática sobre “Conservación de la tortuga marina en el Golfo de México”, en un evento en la Universidad de Monterrey (UDEM).

Explicó que la caza de la tortuga marina y el consumo o uso de cualquier parte de su cuerpo se ha reducido considerablemente al declararse como especie en peligro de extinción y después de un trabajo de protección de 49 años.

“Antes, cuando un pescador llegaba, se robaba toda la anidada completa; hoy, al menos, se llevan sólo 20 o 30 huevos y ya tienen la conciencia de dejar una parte de los nidos; para nosotros, es un indicador importantísimo porque están en peligro de extinción”, dijo.

Refirió que en un inicio visitaban las playas veracruzanas entre tres y 10 ejemplares de tortugas marinas, mientras que, actualmente, visitan este destino 100 a 200 tortugas adultas por noche y cada tortuga desova de 100 a 200 huevos.

“Nos ha tocado batallar mucho para generar una conciencia en la población; nosotros comenzamos por realizar pláticas de conciencia ecológica, primero con los pescadores, que eran los principales cazadores de las tortugas, y no se ha erradicado totalmente”, expresó.

Yépez añadió que “los cazadores furtivos, en el mercado negro, la venden, y se tiene la teoría errónea de que los huevos de tortuga son afrodisíacos, por eso es tanta la demanda de su consumo”.

La especialista sostuvo que “la concha de la tortuga Carey es hermosísima y se elaboran muchos productos, como peinetas, pulseras”.

Detalló que existen en el mundo ocho especies de tortugas marinas, de las cuales cinco de ellas arriban a la reserva de las playas veracruzanas.

“Lamentablemente -externó, la legislación no existe en todos los estados de la República mexicana, no en todos los estados hay quien se dedique a la conservación de la tortuga marina, ni tampoco existe la cultura del respeto o la conciencia del respeto hacia esta especie”.

“Así como los seres humanos somos ciudadanos del mundo, las tortugas marinas tampoco conocen fronteras, entonces, estamos cuidando en el municipio de Nautla, Veracruz, pero son las tortugas marinas del mundo”, subrayó.