Dieciocho meses de guerra entre los rebeldes hutíes y una coalición liderada por Arabia Saudita en respaldo al gobierno de Yemen ha destruido la mayoría de los establecimientos de salud y abastecimiento de agua potable en el país.

Ante este panorama adverso y el creciente conflicto bélico, el número de casos sospechosos de cólera en Yemen se ha disparado a mil 410 a sólo tres semanas de que el brote fue declarado, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los grupos humanitarios internacionales advierten del colapso del sistema de salud en Yemen.

En Yemen, miles de familias viven en condiciones insalubres en los campamentos de desplazados desde el recrudecimiento de la guerra en marzo de 2015, cuando inició los ataques la coalición árabe liderada por Arabia Saudita en contra de los rebeldes hutíes.

El portavoz de la Unicef Christophe Boulierac aseguró que “casi 10 mil muertes de niños menores de cinco años se habrían producido debido al derrumbe de la atención sanitaria".

"El sistema de salud se desmorona. Seiscientos ambulatorios han dejado de funcionar y una quinta parte de todos los centros de vacunación están cerrados”, sostuvo.

Según la ONG Oxfam, la población se está viendo forzada a beber agua no potable a causa de la destrucción de las infraestructuras, lo que aumenta el riesgo de enfermedades potencialmente mortales como la malaria, el cólera y la diarrea.

El Ministerio de Salud de Yemen anunció el brote a principios de octubre, cuando los funcionarios de la OMS dijeron que había 24 casos sospechosos y la enfermedad no se estaba propagando.

Sin embargo, el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic, señaló que esta semana se documentaron mil 410 casos sospechosos de cólera en 10 de 23 provincias del Yemen, sobre todo en Taiz, Aden, Lahj, Hodeida y Saná.

El conflicto por restituir en el poder al presidente destituido Abd Rabbuh Mansur Hadi ha destruido gran parte de la infraestructura del país, matado más de 10 mil personas y desplazado a millones.

El cólera es sólo uno de varios riesgos para la población civil en un país en guerra pero un rápido avance de la enfermedad sería añadir una nueva dimensión a la catástrofe humanitaria que se desarrolla.

La guerra ha dejado 7.4 millones de niños que necesitan ayuda médica, alrededor de 1.5 millones están desnutridos, y 370 mil en riesgo de desnutrición aguda grave, de acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

La OMS dijo el miércoles que 47 de los casos sospechosos hasta el momento habían dado positivo para el cólera.

El cólera es una enfermedad que se transmite a través del agua potable contaminada que causa diarrea aguda. Puede ser fatal en hasta un 15 por ciento de los casos no tratados, según UNICEF.

Los niños menores de 10 años componen la mitad de los casos con seis defunciones por cólera y 36 muertes asociadas a la diarrea acuosa aguda.