Un tribunal local de Pakistán ordenó hoy que Sharbat Gula, la niña afgana de enigmáticos ojos verdes que saltó a la fama en 1985 cuando apareció en la portada de la revista National Geographic, permanezca bajo custodia judicial durante 14 días.

La ahora mujer de más de 40 años fue detenida hace dos días en la norteña ciudad paquistaní de Peshawar por posesión de una credencial falsa de identificación de Pakistán, por lo que fue acusada de falsificación de documentos oficiales.

En la corte, Gula se declaró culpable y los jueces determinaron este viernes que permanecerá en custodia judicial por 14 días en la cárcel central de Peshawar, a la que ya fue trasladada, mientras se desarrolla el proceso.

Gula estaba siendo investigada en los últimos años por la Agencia Federal de Investigación, la cual tras confirmar que estaba viviendo en el país con documentos de identidad falsos lanzó una operación en la casa donde vivía y la arrestaron el pasado miércoles.

Tres funcionarios de la Autoridad Nacional de Base de Datos y Registro (Nadra) también fueron suspendidos por la presunta emisión ilegal de la tarjeta de identificación, de acuerdo con reportes del cadena afgana de televisión Geo.

Bajo el Código Penal de Pakistán, Gula enfrenta de siete a 14 años de prisión y una multa que va de tres mil y cinco mil dólares, así como su deportación a Afganistán, si los jueces de la corte la declaran culpable de fraude.

A través de la vía diplomática, las autoridades afganas establecieron contacto con Pakistán y pidieron la liberación de la reconocida niña, asegurando que estaban dispuestas a contratar a un abogado y brindarle asistencia jurídica.

El embajador de Afganistán en Islamabad, Hazrat Omar Zakhilwal, prometió que la “niña afgana” de National Geographic, será liberada de la cárcel pronto pues están buscándose medidas para lograrlo.

El expresidente afgano Hamid Karzai pidió este viernes a Islamabad la liberación inmediata de Gula, a quien describió como símbolo de la belleza, la lucha y el dolor de Afganistán, ya que ha representado a los afganos a nivel internacional en los últimos 30 años.

El rostro de Gula apareció en la portada de National Geographic de junio de 1985, la cual es la cubierta más reconocida de la revista.

Su intensa mirada, sin expresión, fue capturada por Steve McCurry, periodista de la revista, afuera de un campo de refugiados en 1984 y se convirtió en un símbolo del costo humano de la guerra soviética.